Presidente rompe con una tradición para evitar ser blanco de bromas y críticas

 25 febrero
El presidente Donald Trump participó el viernes en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) que se llevó a cabo en Maryland.
El presidente Donald Trump participó el viernes en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) que se llevó a cabo en Maryland.

Washington

El presidente estadounidense Donald Trump dio una nueva embestida contra los medios este sábado al anunciar por la red social Twitter que no participará en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, rompiendo así una antigua tradición.

"No asistiré a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca este año. Mis mejores deseos para todos ¡Y que disfruten de la velada!", escribió Trump en Twitter.

Esta cena de gala se realiza cada año en un hotel de Washington y reúne a lo más selecto de la prensa, del mundo político estadounidense y a celebridades. La velada, instituida en 1921, permite al presidente de Estados Unidos pronunciar un discurso en el que se ríe de sí mismo, con sarcasmos y burlarse de sus adversarios políticos.

A lo largo de la campaña y desde su llegada al poder, el mandatario ha convertido los ataques violentos contra la prensa en su marca de fábrica. Sin embargo, las restricciones de acceso impuestas a ciertos medios marcan un giro que ha provocado indignación.

Varias organizaciones como The New York Times, Los Angeles Times, CNN y Politico no fueron autorizadas a participar el viernes en la sesión informativa diaria del vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Otras más cercanas al poder, como Breitbart o One America News, fueron en cambio recibidas sin problemas.

La sesión informativa, que permite preguntar sobre la actualidad del día, no fue organizada en la sala de prensa frente a las cámaras como suele suceder, sino en la oficina de Spicer, lo que es un hecho inusual.

Sin embargo, inicialmente fue anunciada como un encuentro con la prensa abierta a todos los medios acreditados.

Molestia

El diario The New York Times denunció que esta decisión fue "un insulto a los ideales democráticos" y CNN la tildó de "inaceptable".

"Trump ha dejado entrever una visión autoritaria preocupante de la Presidencia (...); castigar a organizaciones que publican artículos críticos sobre el presidente cae exactamente en esta categoría", escribió Los Angeles Times, que en su opinión este episodio aumenta el tono de "la guerra de la Casa Blanca contra la prensa libre".

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca protestó de su lado "de forma enérgica" contra esta iniciativa.

La decisión tomó una particular envergadura porque ocurrió unas horas después de que Trump volviera a arremeter contra los medios, calificados por enésima vez de "deshonestos" y algunos de ellos como "enemigos del pueblo".

"Les digo simplemente que son personas deshonestas", lanzó hace una semana frente a decenas de periodistas durante una conferencia de prensa.

El choque con la prensa sacó a la luz una grabación realizada en diciembre por Politico, cuando Trump ya había sigo elegido presidente, pero todavía no había asumido el poder.

En ella, Spicer afirmó que se oponía a la idea de prohibir el acceso a ciertos medios.

El exvocero de George W. Bush, Ari Fleischer, juzgó en Twitter que prohibir el acceso a ciertas organizaciones a una sesión informativa es una decisión "poco prudente".