23 julio, 2015

Washington EFE Dylann Roof, acusado de matar en junio a nueve feligreses negros en una iglesia de Charleston (Carolina del Sur), será juzgado por cargos que pueden acarrearle la pena de muerte, anunció ayer la fiscala general de Estados Unidos, Loretta Lynch.

Lynch decidió presentar cargos federales contra Roof por crímenes de odio, al considerar que se guio por motivos raciales cuando, el 17 de junio, irrumpió en una histórica iglesia de la comunidad negra y abrió fuego contra un grupo de personas que leían textos sagrados.

“Los feligreses tenían biblias. Dylann tenía su pistola de calibre 45 y ocho cargadores con balas de punta hueca”, destacó Lynch, al anunciar la acusación federal, e indicó que la petición final de la pena de muerte para el acusado dependerá de los deseos de los familiares de las víctimas que, en algunos casos, dijeron haber perdonado al presunto asesino.

La decisión del Gobierno de EE. UU. se produce después de que un jurado federal de Carolina del Sur acusó de crímenes de odio a Roof, quien atacó a los feligreses de la histórica Iglesia Africana Metodista Episcopal (AME) de Charleston.

La fiscal general de EE. UU., Loretta Lynch habla a la prensa. | AFP
La fiscal general de EE. UU., Loretta Lynch habla a la prensa. | AFP

En Carolina del Sur, Roof, de 21 años, tendrá que responder a nueve cargos por asesinato, tres de intento de asesinato y otro por portar armas, en un juicio que empezará el 11 de julio del 2016.

Según explicó Lynch, Roof comenzó a planear los asesinatos meses antes de la noche de la tragedia, con el objetivo de “aumentar las tensiones raciales de todo el país y en busca de venganza por las injusticias que creía que los afroamericanos habían cometido contra los blancos”.

“Para lograr estos objetivos, Roof decidió buscar y asesinar a los afroamericanos. Un elemento esencial fue encontrar a sus víctimas en el interior de una iglesia para garantizar la mayor atención”, subrayó la fiscala.

Detenido horas después del tiroteo, en el vecino estado de Carolina del Norte, el joven confesó que fue él quien disparó contra los feligreses y, horas después, las autoridades encontraron un manifiesto racista del presunto asesino contra los afroamericanos.

Los investigadores están tratando de establecer si tenía algún tipo de conexión con los grupos de supremacía blanca de Carolina del Sur, estado que en julio decidió retirar la bandera confederada de su Capitolio, tras más de medio siglo ondeando como símbolo de los estados del sur que defendían la esclavitud en la Guerra de Secesión contra los del norte.

En una foto tomada de su perfil de Facebook, se ve a Roof vestido con una chaqueta en la que tiene cosida, aparentemente, una bandera del sistema de segregación racial sudafricano del “apartheid” y otra de Rodesia, antigua colonia británica que estuvo gobernada por la minoría blanca hasta convertirse en el actual Zimbabue.

El tiroteo de Charleston volvió a poner sobre la mesa el debate sobre el racismo en EE.UU., muy presente en los últimos meses a raíz de varios casos de hombres negros desarmados muertos a manos de policías.

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