Pidió perdón a las tres víctimas que mantuvo retenidas durante 10 años

 2 agosto, 2013

Chicago. AFP. El secuestrador de Cleveland, Ariel Castro , fue sentenciado ayer a cadena perpetua sin posibilidad de libertad anticipada por el secuestro y violación de tres mujeres que mantuvo cautivas durante una década en su casa de Ohio, EE. UU..

Ariel Castro se dirigió ayer a la Corte antes de dictarse la sentencia en su contra por haber secuestrado y violado a tres mujeres. | AFP
Ariel Castro se dirigió ayer a la Corte antes de dictarse la sentencia en su contra por haber secuestrado y violado a tres mujeres. | AFP

El juez Michael Russo impuso la pena y fue enfático en que Castro no saldrá nunca de la cárcel por los cargos de homicidio agravado –pues puso fin al embarazo de una de sus cautivas– y por cientos de otros delitos que incluyen secuestro y violación.

El 26 de julio, Castro se declaró culpable de 977 cargos –incluidos la muerte de un feto por golpear a una de las mujeres y múltiples violaciones– para evadir la pena de muerte a cambio de pasar el resto de su vida en prisión.

Con lágrimas en los ojos. Durante una declaración de varios minutos ante el tribunal, Ariel Castro confesó –y por momentos con lágrimas en los ojos– ser adicto al sexo y estar enfermo.

“No soy un monstruo. Soy una persona normal. Solo estoy enfermo. Tengo una adicción como (la de) un alcohólico”, expuso Castro, que vestía el tradicional mono naranja de los presos y con las muñecas y los tobillos esposados.

“La mayor parte de las relaciones sexuales, probablemente todas, eran consentidas”, afirmó. “Hubo tiempos en los que hasta me pedían sexo”.

Castro reconoció, además, haber sufrido abusos cuando era pequeño, y reiteró que seguía sin saber por qué retuvo a las tres mujeres. Por otra parte, negó haber golpeado o torturado alguna vez a las tres cautivas. “Yo no soy una persona violenta”, sostuvo.

Infierno de las cautivas. Las declaraciones de Castro siguieron al testimonio de Michelle Knight, una de las cautivas, quien relató el “infierno” que vivió desde que Castro la secuestró.

“Puedo perdonarlo, pero nunca olvidar. Viviré (...) mientras usted muere cada día pensando en las atrocidades a las que nos sometió”, añadió Knight, ante Castro, quien ni se inmutó.

De acuerdo con el psiquiatra Frank Ochberg, “el daño causado (por Castro a las tres mujeres) es una cadena perpetua”.

Castro fue arrestado el 6 de mayo después de que Amanda Berry, de 27 años, logró escapar de su casa con su pequeña hija, Jocelyn –nacida en cautiverio y que ahora tiene seis años– después de captar la atención de un vecino, al alcanzar a sacar su mano por una puerta apenas abierta.

La Policía encontró luego a otras dos cautivas en la vivienda: Gina DeJesús, de 23 años, y Knight. Las tres mujeres habían sido raptadas en incidentes separados en el 2002, el 2003 y el 2004.

Los agentes encontraron unos 42 kilos de cadenas , que servían para atar a las mujeres por los tobillos. Durante años, las tres fueron víctimas de constantes palizas y violaciones.