2 diciembre, 2015

Londres

El parlamento británico aprobó este miércoles participar en los bombardeos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria, tras un largo y tenso debate, marcado por las declaraciones del primer ministro David Cameron acusando de "simpatizantes de terroristas" a quienes se opusieron a la iniciativa.

Los diputados se pronunciaron a favor de la propuesta del gobierno por 397 votos a favor y 223 en contra, y, de este modo el Reino Unido, que ya participaba en los bombardeos contra la organización islamista en Irak, se sumará a Estados Unidos, Francia y otros países en extender los bombardeos en Siria.

Una parte de los diputados de la oposición laborista, que contaban con libertad de voto en esta sesión, se alineó con el Ejecutivo de Cameron, que prevé ordenar en las próximas horas las primeras misiones armadas en el país árabe.

El Reino Unido ya colaboraba con la misión internacional en Siria en labores de inteligencia y logística, pero se ha abstenido hasta ahora de lanzar ataques en ese país, dado que el Parlamento vetó en 2013 una propuesta para actuar contra el régimen de Bachar al Asad.

En el debate de hoy, que duró cerca de diez horas, Cameron argumentó que "el Estado Islámico supone amenaza para la seguridad nacional” y sostuvo que la intervención militar es “legal Y necesaria”.

“No debemos engañarnos, esos terroristas están planeando asesinarnos y radicalizar a nuestros hijos ahora mismo”, dijo el primer ministro, para quien “los riesgos de no hacer nada son mucho mayores de los que conlleva una ofensiva militar".

El líder de la oposición, Jeremy Corbyn, defendió en cambio que los bombardeos pueden aumentar el riesgo de sufrir un atentado en el Reino Unido y puso en duda que el Ejecutivo de Cameron haya trazado un plan coherente para combatir a los yihadistas y pacificar Siria.

“No hay duda de que el llamado Estado Islámico ha impuesto un reino de sectarismo y terror inhumano en Irak, Siria y Libia, y nadie pone en cuestión que suponga una amenaza para nuestra propia gente”, agregó Corbyn.

“El problema ahora es determinar si los bombardeos del Reino Unido en Irak y Siria reducirán, o bien incrementarán, la amenaza sobre los británicos”, sostuvo el político laborista.

Ante los argumentos de la oposición, Cameron se mostró convencido de que las medidas militares contra el EI son el camino correcto.

“Si en las próximas semanas o meses se produce un ataque en el Reino Unido, habrá quien intente decir que ha ocurrido debido a nuestros ataques aéreos. Pero yo no creo que ese sea el caso”, mencionó el primer ministro, que subrayó que los servicios de inteligencia han abortado siete intentos de atentar contra británicos en el último año.

El ministro de Exteriores, Philip Hammond, avanzó esta tarde que los cazas del Ejército británico están preparados para lanzar muy rápido los primeros ataques en Siria, que podrían ordenarse mañana por la noche.