Acuerdo nuclear con Irán no dejará a la región en situación vulnerable, afirmó

 15 mayo, 2015
El presidente Barack Obama (penúltimo a la izquierda), y el secretario de Estado, John Kerry (centro, izquierda), reunidos ayer en Camp David con los líderes de los seis países del CCG. | EFE
El presidente Barack Obama (penúltimo a la izquierda), y el secretario de Estado, John Kerry (centro, izquierda), reunidos ayer en Camp David con los líderes de los seis países del CCG. | EFE

Camp David, EE. UU. AP. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió ayer a las naciones del golfo Pérsico ayudarlas a proteger su seguridad y mencionó explícitamente el potencial uso de la fuerza militar, a la vez que ofreció garantías de que un acuerdo internacional nuclear con Irán no los dejaría más vulnerables.

Obama indicó que Estados Unidos se uniría al Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para “disuadir y confrontar una amenaza externa a la integridad territorial de cualquier Estado miembro del Consejo”.

En un mensaje al cierre de una reunión en Camp David con líderes de países del golfo Pérsico , el mandatario expresó esperanza de que la región logrará “el tipo de paz y buena vecindad con Irán que yo creo que muchas de las naciones aquí representadas buscan”.

Un anexo escrito que acompañó al comunicado conjunto de los líderes detalló lo que Obama quiso decir cuando prometió “compromiso absoluto con la seguridad de nuestros asociados del Golfo”.

“La política de Estados Unidos para utilizar todos los elementos de poder para garantizar la seguridad de nuestros intereses medulares en la región del Golfo, y para disuadir y confrontar agresiones externas contra nuestros aliados y asociados, como hicimos en la Guerra del Golfo, es inequívoca”, subrayó el documento.

Apuntalar la seguridad. Aunque Estados Unidos ha proporcionado desde hace mucho tiempo apoyo militar a sus aliados en el golfo Pérsico, la declaración prometió nueva cooperación en materia de contraterrorismo, seguridad marítima, seguridad cibernética y defensa de misiles balísticos, entre otras cosas.

Obama se despide de los líderes de Abu Dhabi, Mohammed bin Zayed (izquierda), y Bahréin, Salman bin Hamad Al-Khalif (centro). | AP
Obama se despide de los líderes de Abu Dhabi, Mohammed bin Zayed (izquierda), y Bahréin, Salman bin Hamad Al-Khalif (centro). | AP

Las negociaciones por separado de Obama en meses recientes para disminuir la capacidad del programa nuclear de Irán, a cambio del levantamiento de sanciones, han tensado las relaciones con muchos socios tradicionales de Estados Unidos en la región. Algunos Estados del Golfo Pérsico temen que si Irán recibe un flujo de dinero cuando se retiren las sanciones, esto alentará lo que ven como una agresión de Teherán en la región.

El mandatario estadounidense indicó que se trabaja en “una solución integral, verificable, que atienda por completo las preocupaciones regionales e internacionales respecto al programa nuclear de Irán” .

Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí, Adel al-Jubeir, calificó el jueves como un día productivo. Manifestó que “se garantizó a los líderes árabes que el objetivo es impedir a Irán la capacidad de obtener un arma nuclear” y que serían cortados todos los caminos hacia tal arma.