13 febrero, 2015

Naciones Unidas. AFP y EFE. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó ayer una resolución que busca bloquear el financiamiento de los grupos yihadistas, entre ellos el Estado Islámico (EI) .

Estos operan en Siria e Irak y obtienen millones de dólares del contrabando de petróleo, del tráfico de antigüedades y rescates por secuestros.

El texto, presentado a iniciativa de Rusia, aliada de Damasco, fue copatrocinado por 37 países, entre ellos, los principales protagonistas del conflicto sirio (Siria, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Irak, Irán y Jordania, entre otros).

La resolución pide a los Estados que congelen los haberes de esos grupos que combaten al régimen sirio, que no comercien directa ni indirectamente con ellos y que controlen el tráfico de camiones que pasan a través de la frontera turca.

Además, la decisión extiende a Siria la prohibición de comercializar bienes culturales robados. Esta práctica ya se llevaba a cabo en Irak.

Según expertos, el grupo EI gana cerca de un millón de dólares diarios por la venta de petróleo a numerosos intermediarios privados, pero esos ingresos se han reducido como consecuencia de los bombardeos de la coalición internacional antiyihadista, que destruyeron refinerías y, sobre todo, a causa de la caída del precio del crudo.

Ofensiva. La resolución aumenta la presión sobre los radicales, que, según altos funcionarios estadounidenses, comenzaron a perder terreno en Siria y están amenazados por una ofensiva terrestre del Ejército en Irak.

Durante la sesión, varios representantes de países con asiento en el Consejo ensalzaron la resolución aprobada, aunque, en el caso de Estados Unidos, la embajadora Samantha Power dijo que habría preferido que hubiera ido más allá.

Afirmó que le habría gustado que la resolución incluyera también un rechazo del gobierno de sirio de Bashar al-Asad, y se negó a aceptar que la comunidad internacional “sea socia” del régimen de Damasco para derrotar el terrorismo.