Preocupación por represión a opositores, arrestos arbitrarios y uso excesiva de la fuerza

 13 septiembre, 2016
El alto comisionado de derechos humanos de la ONU, Zeid Ra'ad al-Husein, durante la apertura, el martes en Ginebra, del 33 periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.
El alto comisionado de derechos humanos de la ONU, Zeid Ra'ad al-Husein, durante la apertura, el martes en Ginebra, del 33 periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.

Ginebra

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Zeid Ra'ad al-Husein, criticó duramente el martes a Venezuela por denegar el acceso a sus representantes cuando las denuncias procedentes del país suscitan una "grave preocupación".

Zeid Ra'ad al-Husein precisó que el Gobierno de Caracas denegó un visado a su representante regional durante los dos últimos años y medio.

"Este rechazo total de acceso (...) es particularmente deplorable a la luz de las fuertes preocupaciones" con Venezuela, dijo en un discurso en la apertura de la 33.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Entre las "preocupaciones" citadas por Zeid Ra'ad al-Husein figuran la "represión de la oposición y de los grupos de la sociedad civil, los arrestos arbitrarios, el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos, la erosión de la independencia de las instituciones y el Estado de derecho, el dramático declive de los derechos económicos y sociales, con una cada vez más generalizada hambruna y un deteriorado sistema de salud pública".

"Mi oficina seguirá de cerca la situación en el país y expresará sus preocupaciones con respecto a los derechos humanos (...) en cada oportunidad", añadió.

Falta de cooperación. En su discurso, Zeid Ra'ad al-Husein, alto comisionado desde hace dos años, lamentó que un número creciente de países rechace cooperar con los expertos y observadores internacionales.

"Los Estados pueden cerrar nuestras oficinas, pero no nos pueden obligar a callar" agregó ante los representantes de los 47 miembros del Consejo, establecido en Ginebra.

Además de Venezuela, que opone un rechazo total a los observadores del Consejo, criticó a Siria, Irán, Bielorrusia y Turquía, que rechazan cooperar con los expertos o deniegan parcialmente el acceso, prácticas que calificó de "tendencia emergente".

En Turquía, por ejemplo, la Oficina del Alto Comisionado pidió poder enviar expertos al sureste, de mayoría kurda, para efectuar una "evaluación independiente" de la situación dado que la ONU continúa "recibiendo informes que dan cuenta de un estado de destrucción y de la demolición de ciudades y localidades".

Este acceso les fue denegado, a pesar de que Turquía invitó a los expertos a "visitar el país", explicó.

Situaciones similares se produjeron con Etiopía, con Rusia por Crimea o con India y Pakistán por Cachemira.

En Siria, un país en guerra, la comisión de investigación de la ONU sobre los derechos humanos nunca pudo ingresar desde el 2011. Lo mismo sucede con Irán desde el 2013.