Organizadores de la concentración apelan a las políticas 'autoritarias' del líder Viktor Orban

 23 octubre, 2013

Budapest

Opositores y varios partidarios al primer ministro de Hungría, Viktor Orban, realizaron una manifestación este miércoles contra sus políticas que califican como autoritarias.
Opositores y varios partidarios al primer ministro de Hungría, Viktor Orban, realizaron una manifestación este miércoles contra sus políticas que califican como autoritarias.

Decenas de miles de opositores y partidarios del primer ministro Viktor Orban manifiestan el miércoles en Budapest, seis meses antes de las elecciones legislativas en el ex país comunista, ahora miembro de la Unión Europea.

Por primera vez, la oposición, marcada por rivalidades internas, unió fuerzas para manifestar su rechazo a las políticas "autoritarias" de Orban, en un mitin celebrado en la conmemoración del comienzo de la revuelta contra el poder soviético, en 1956.

Los organizadores de la concentración opositora, que se desarrolla cerca de la Universidad Tecnólogica, donde empezó la revuelta, esperan reunir unas 100.000 personas.

"Ahora nuestra tarea más importante es quitarnos de encima a Orban y sus políticas autoritarias. Tenemos que unirnos, todos queremos eso", declaró uno de los manifestantes, Iren Hader, de 62 años.

Por primera vez el Partido Socialista y grupos más pequeños, como la Coalición Democrática y una alianza liderada por el ex primer ministro, Gordon Bajnai, manifiestan juntos, en rechazo a Orban.

"Mostraremos que pese a nuestras diferencias no hemos olvidado que el enemigo común es Viktor Orban", declaró un vocero de un pequeño partido que forma parte de la alianza encabezada por Bajnai.

Desde que llegó al poder en 2010, con una amplía mayoría de derecha, Orban, de 50 años, ha impulsado controvertidas reformas, que él afirma son necesarias para garantizar la transición de Hungría, que durante 40 años vivió un régimen comunista, a la democracia.

Orban -que ha sido criticado en su país y en el extranjero por concentrar demasiado poder en sus manos, y "criminalizar" a los pobres, además de alejar los inversionistas extranjeros - tomará la palabra en una manifestación de sus partidarios, que han organizado "una marcha por la paz".