7 marzo, 2013

Damasco (AFP). La Organización de las Naciones Unidas (ONU) negociaba hoy la liberación de 21 observadores filipinos, capturados por rebeldes sirios la víspera, mientras la aviación del gobierno bombardeaba Raqa, primera capital provincial en caer en manos de los insurgentes.

En el primer secuestro de este tipo desde el inicio del conflicto hace casi dos años, los rebeldes raptaron a 21 observadores filipinos de la fuerza de la ONU encargada desde 1974 de hacer respetar el alto el fuego entre Israel y Siria en los altos del Golán, ocupados en su mayor parte por el Estado hebreo.

Manila y la ONU afirmaron que los responsables de la fuerza están negociando la liberación de los observadores capturados mientras efectuaban una “misión ordinaria de aprovisionamiento” en el sur del Golán.

Los jefes de la fuerza (FNUOD) han tomado contacto con los rebeldes, y “esperan que los observadores sean liberados”, declaró el presidente filipino Benigno Aquino, diciendo que están siendo “bien tratados” y que “de momento, nada indica que estén en peligro”.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), los captores exigen para liberarlos la retirada de las tropas del régimen de los alrededores del sector de Jamla, a 1,5 km de la línea de alto el fuego. Algunos de ellos acusan incluso a la FNUOD de “ayudar al ejército”.

En Jerusalén, un funcionario israelí dijo que teme que el secuestro provoque la partida del conjunto de la fuerza de la ONU, formada por unos mil soldados de cinco países (Austria, Croacia, India, Japón, Filipinas).

“El secuestro podría llevar a los países con contingentes en esa fuerza a repatriarlos, lo que crearía un vacío peligroso en la zona” desmilitarizada, declaró el funcionario israelí.

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