Tres puntos del documento, "Relatio Synodi", no obtuvieron la mayoría de dos tercios requerida para aprobar cambios

 18 octubre, 2014
El papa Francisco abrió con una oración el sínodo esta mañana de sábado, en el Vaticano. Tras dos semanas de reuniones sobre temas de familia, el sínodo cerrará mañana con una misa.
El papa Francisco abrió con una oración el sínodo esta mañana de sábado, en el Vaticano. Tras dos semanas de reuniones sobre temas de familia, el sínodo cerrará mañana con una misa.

Ciudad del Vaticano

El sínodo de obispos sobre la familia convocado por el papa Francisco aprobó hoy, sábado, un documento final, "equilibrado" luego de varias correcciones, anunció el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

La "Relatio Synodi", como se llama el documento final, fue completada tras dos semanas de estudio de los problemas de la familia moderna en todos los continentes y con el fin de intentar abrir la Iglesia a las uniones libres, los divorciados y los homosexuales, aunque estos dos últimos temas generaron reticencias.

En total 183 "padres sinodales" participaron en la votación y cada punto, de los 62 párrafos del informe, fue sometidos a votación.

Tres puntos no obtuvieron la mayoría de dos tercios requerida, los referidos a la homosexualidad y al acceso a la comunión para los divorciados que se vuelven a casar, explicó el Vaticano.

Toda la documentación, tanto los borradores como las correcciones, serán publicados por el Vaticano.

"El papa ha querido que se publique todo, con total transparencia, lo que demuestra un alto grado de madurez", explicó Manuel Dorantes, uno de los portavoces.

El texto será divulgado en todas las diócesis del mundo junto con un cuestionario y servirá de base para el próximo sínodo, programado para octubre del 2015, donde se mantendrá el debate sobre los temas de la familia.

"Tenemos un año para madurar", afirmó el papa Francisco, quien elogió la vitalidad de los debates, en clara alusión el encuentro del 2015.

"Sin no hubiera habido discusiones animadas me habría preocupado", comentó ante los obispos.

Al final del sínodo, el papa Francisco proclamó que en esta asamblea no se ha puesto en entredicho la "verdad fundamental" del "sacramento del matrimonio: la indisolubilidad".

Así lo afirmó en un discurso pronunciado ante los participantes en este sínodo, a quienes dijo que su papel, como líder de la Iglesia Católica, es el de "garantizar la unidad", tras los debates en los que se abordaron cuestioness como la acogida a sacramentos a los homosexuales y a los divorciados vueltos a casar.

Además, el papa dijo que la Iglesia Católica "no mira a la humanidad desde una torre de cristal para juzgar o clasificar a las personas".