30 enero, 2013

Pekín. EFE. La contaminación en diversas zonas de Pekín, volvió ayer a superar los peores niveles de alerta, lo que motivó la petición a los ciudadanos de que no salgan a la calle y la paralización de más de un centenar de fábricas, entre otras medidas de emergencia.

Decenas de vuelos, nacionales e internacionales, quedaron cancelados debido a la escasa visibilidad –inferior a los 500 metros– y las autoridades han puesto en marcha medidas como la inmovilización del 30% de los vehículos oficiales o la clausura de 103 fábricas altamente contaminantes.

Según la agencia estatal Xinhua, las autoridades municipales sostuvieron una reunión para abordar “ las tareas de urgencia encaminadas a controlar la fuerte contaminación del aire” .

El viceprimer ministro, Li Keqiang, advirtió ayer que resolver el problema llevará “ largo tiempo”.

La página del Centro Municipal de Supervisión del Medio Ambiente de Pekín mostró ayer una concentración de 393 microgramos de partículas PM2,5 por metro cúbico de aire, con un diámetro inferior a las 2,5 micras y que por su tamaño podrían llegar a los pulmones o la sangre de las personas.

Se trata de la cuarta fuerte subida de los niveles de polución en Pekín este mes, después de que el 12 de enero la capital vivió la peor jornada cuando la concentración de partículas alcanzó los 993 microgramos por metro cúbico de aire, o cuarenta veces el máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La polución proviene del alto número de vehículos, el consumo de carbón y de las fábricas .