15 octubre, 2013

Monte Arafat (Arabia Saudí). AP. Unos dos millones de musulmanes de todo el mundo oraban ayer en una colina desértica de Arabia Saudí para purificar sus almas al comienzo de la peregrinación anual a la Meca, conocida como hajj .

Es aquí, en el monte Arafat, señalado por un pilar blanco, donde se cree que el profeta Mahoma pronunció su último sermón a decenas de miles de seguidores hace unos 1.400 años y los instó a unirse.

Las oraciones en este sitio constituyen un momento emocional y espiritual en la hajj.

Los fieles creen que en este día se abren las puertas del paraíso, se escuchan las plegarias y se perdonan los pecados. Entre la multitud de peregrinos congregados el lunes, hombres y mujeres lloraban mientras extendían sus manos en medio de oraciones y súplicas: “Aquí estoy, Dios, respondiendo a tu llamado. Aquí estoy”.

Las oraciones en Arafat, cerca de la ciudad sagrada de la Meca, forman parte de los exigentes ritos de purificación del hajj .

Para muchos peregrinos, esta peregrinación es la respuesta a una vida de oración, particularmente para los pobres, que suelen ahorrar durante años para hacer el viaje.

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