28 agosto, 2016
Los miembros de la Cruz Roja asisten a uno de los heridos que dejó el bombardeo turco en Siria.
Los miembros de la Cruz Roja asisten a uno de los heridos que dejó el bombardeo turco en Siria.

Beirut

Al menos 40 civiles murieron y más de 70 resultaron heridos en bombardeos turcos en el norte de Siria , donde Ankara lanzó un operativo en contra de los yihadistas del Estado Islámico (EI) y milicias kurdas.

"Al menos 20 civiles murieron y 50 resultaron heridos por disparos de artillería y bombardeos aéreos turcos el domingo por la mañana en Jeb el Kusa, un pueblo al norte de la localidad siria de Jarbalos", destacó el director del Observatorio sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.

Se trata del balance de muertos más elevado desde que inició el miércoles la operación militar turca Escudo del Eufrates, que tiene como objetivo expulsar al EI de su frontera y detener la progresión de los autonomistas kurdos.

Según el OSDH, los bombardeos turcos se concentran al sur de Jarablos, exfeudo del EI en la frontera siro-turca y primera localidad en caer en manos de los rebeldes que apoya Ankara.

Jeb el Kusa está ubicado a 14 km al sur de Jarablos y está controlado por combatientes locales apoyados por las fuerzas kurdas. Según el OSDH, al menos cuatro combatientes también murieron en los bombardeos en Jeb el Kusa.

Turquía decidió esta semana entrar en el país vecino e implicarse en el envenenado conflicto para contribuir a la derrota del grupo yihadista EI y frenar a las milicias kurdas.

Turquía tiene desplegados en territorio sirio unos 50 tanques y centenares de soldados.

Ankara considera al partido kurdo sirio PYD (Partido de Unión Democrática) y a su rama militar, las YPG, como organizaciones "terroristas". Y esto pese a que Estados Unidos -aliado de Turquía en la OTAN-, apoya a los kurdos de Siria al considerarlos como los más eficaces combatientes contra los yihadistas del EI.

El gobierno turco, en permanente conflicto con los kurdos en su propio territorio, ve con preocupación la idea de que los kurdos sirios formen un cinturón de territorios en su frontera, al considerar que esto amenazaría la seguridad de su país.

En Turquía, las fuerzas de seguridad sufren ataques de forma casi cotidiana por parte del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), mientras el ejército combate a los rebeldes kurdos con masivas y contundentes operaciones en las zonas de mayoría kurda del país.

En otro frente de la guerra en Siria -cada día más compleja- la ONU sigue esperando la decisión de los beligerantes sobre un alto el fuego humanitario de 48 horas para hacer llegar ayuda a la asediada población de Alepo (norte), segunda ciudad del país.

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