Científico israelí que espió para los soviéticos

 3 diciembre, 2015

JERUSALÉN. AP Marcus Klingberg, un científico israelí que entregó información sobre armas biológicas a la Unión Soviética, falleció a los 97 años.

Klingberg, quien ocupaba un alto cargo en un instituto de investigación biológica israelí cuando fue arrestado por espiar, murió en París este lunes, informó su nieto, Ian Brossat.

El caso Klingberg, incluido su arresto y juicio, fue manejado en secreto durante años. Un diario israelí una vez describió a Klingberg como el espía que causó el mayor daño a Israel.

Nacido en Polonia, Klingberg huyó a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial para escapar de los campos de concentración nazis.

Se mudó a Israel tras la guerra, donde fue vicedirector del Instituto para Investigación Científica, una institución ultrasecreta que, según se cree, desarrolla armas químicas y biológicas y sus antídotos. Fue condenado a 20 años de cárcel en 1983.

Supuestamente Klingberg comenzó a espiar para la Unión Soviética en 1957, cuando ya trabajaba para el instituto.

Luego de que un agente doble supuestamente lo denunció, Klingberg fue detenido y sentenciado. Cumplió 16 años de su sentencia antes de ser liberado para arresto domiciliario por motivos de salud.

Cuando terminó su sentencia en el 2003, se mudó a París para estar cerca de su familia.