17 octubre, 2015

Toronto y Ottawa AP y AFP Ken Taylor, el embajador canadiense en Teherán que ocultó en su casa a diplomáticos estadounidenses durante la crisis de los rehenes en Irán en 1979-81, falleció este jueves a los 81 años.

Durante la ocupación de la Embajada estadounidense en Teherán el 4 de noviembre de 1979, estudiantes islámicos tomaron como rehenes a diplomáticos estadounidenses, pero seis de ellos lograron huir y se refugiaron en las residencias de Taylor y del entonces responsable de Servicios Consulares de Canadá en Teherán, John Sheardown, quien murió a fines de 2012.

El 27 de enero de 1980, gracias al suministro de pasaportes canadienses falsos, los seis diplomáticos estadounidenses pudieron abandonar Irán sanos y salvos.

Nacido en 1934 en Calgary, Taylor fue homenajeado como héroe por ayudar a salvar a los estadounidenses, una operación clandestina que tuvo apoyo total del gobierno del primer ministro canadiense de entonces, Joe Clark.

En un mensaje en Twitter, Clark calificó al exdiplomático como un héroe canadiense y un valioso amigo.

La historia del episodio de Taylor fue narrada en la película Argo de Ben Affleck, quien recibió el Óscar a la Mejor Película en 2013. Sin embargo, el exdiplomático y otros sintieron que la cinta minimizó la participación que tuvieron él y Canadá.

La esposa de Taylor dijo que este se le diagnosticó cáncer en agosto y que amigos de Canadá, Estados Unidos y otras partes lo visitaron en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, donde fue tratado.

“Él realizó todo tipo de cosas para todo el mundo sin ninguna expectativa de recibir algo a cambio” , dijo a la agencia AP en una entrevista telefónica.

Ejemplar. Los seis diplomáticos estadounidenses habían logrado escapar cuando su embajada fue invadida en 1979.

Pasaron cinco días movilizándose para esconderse y luego se refugiaron en la Embajada canadiense durante los siguientes tres meses. Taylor aceptó de inmediato recibirlos sin consultar con el Gobierno de Canadá.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) solocitó información a funcionarios canadienses sobre cómo organizar un rescate, y Canadá dio autorización para que se les proporcionaran pasaportes canadienses falsos.

“El embajador Taylor se ganó el agradecimiento perdurable de Estados Unidos –y se le concedió la Medalla de Oro del Congreso–, por su valor e ingeniosidad para albergar a seis ciudadanos estadounidenses atrapados en Irán luego de la toma de la Embajada estadounidense en Teherán el 4 de noviembre de 1979 y, a la postre, por garantizar su regreso seguro ” , dijo en un comunicado el embajador de Estados Unidos ante Canadá, Bruce Heyman.

El primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo que le entristeció enterarse de la noticia.

“Ken Taylor representaba lo mejor de lo mejor que puede ofrecer el servicio exterior de Canadá”, comentó.