Fieles llegaron a la cita previa a la beatificación de monseñor Romero, pese a lluvia de primeras horas en la plaza Salvador del Mundo

Por: Marcela Cantero 22 mayo, 2015

San Salvador, El Salvador. Miles de sombrillas afloraron en las principales calles de la capital de El Salvador, San Salvador, donde una marea de devotos caminaron en una fiesta por la beatificación de monseñor Óscar Arnulfo Romero bajo una persistente lluvia.

Desde las 3 p. m., los fieles se congregaron en los alrededores de la catedral de esa ciudad centroamericana para su peregrinación hacia plaza Salvador del Mundo.

Ahí, será la ceremonia de beatificación de Romero, como mártir por su fe, en un acto esperado tras su asesinato, el 24 de marzo de 1980.

"Nos sentimos bendecidas por tener la oportunidad de vivir este gran regalo, hemos esperado mucho tiempo", dijo con una gran sonrisa Enilda Torres, quien llegó con su madre y una amiga.

"Lo amamos, lo respetamos, lo admiramos", señaló por su parte, Miriam González, quien recuerda bien cuando la conmoción del asesinato de Romero, ahora, a sus 62 años.

Pasadas las 7 p. m., el cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, proveniente de Honduras, ofició la misa en la cual no faltaron cantos de alabanza y aplausos por un hombre de Dios a quienes los salvadoreños llaman, desde ahora, "san Romero de América".

La alegría imperó en toda la misa con cantos de jóvenes y alabanzas por un sacerdote a quien los salvadoreños llaman: "san Romero de América".

Ese tono se espera, siga vivo, en las largas horas que restan para declarar a Romero, como un beato mártir por su fe.

Si desea detalles sobre la vida, beatificación y material multimedia sobre esta fiesta, ingrese acá: sitio oficial de beatificación Monseñor Romero.