Gobierno marroquí propone un plan de autonomía para la región, pero los independentistas del Frente Polisario, que cuentan con el apoyo de Argelia, lo rechazan y reclaman un referéndum de autodeterminación

 15 octubre, 2013

Rabat

Sahara Occidental.
Sahara Occidental.

Marruecos, cuestionado por su política de derechos humanos, busca retomar la iniciativa en las discusiones sobre el Sahara Occidental, una ex colonia española bajo su control, en momentos en que el emisario de la ONU efectúa una nueva gira para desbloquear el conflicto.

El enviado personal del secretario general de la ONU para el Sahara Occidental, Christopher Ross, comenzó ayer en Rabat una ronda de entrevistas con responsables marroquíes.

Las negociaciones sobre la situación en el Sahara Occidental se encuentran en punto muerto: Marruecos propone un plan de autonomía para la región, pero los independentistas del Frente Polisario, que cuentan con el apoyo de Argelia, lo rechazan y reclaman un referéndum de autodeterminación.

Durante la pasada primavera boreal, Marruecos logró evitar la adopción de un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU impulsado por Estados Unidos, el cual preveía encargar a la misión de Naciones Unidas en el Sahara Occidental (Minurso) vigilar también que se respeten los Derechos Humanos.

Varias ONG, e incluso un enviado especial de la ONU, habían acusado a Marruecos de torturar a militantes del Polisario.

La resolución finalmente adoptada por el Consejo de Seguridad sólo "alienta a las partes a continuar la acción que cada una de ellas lleva a cabo para reforzar la promoción y la protección de los Derechos Humanos en el Sahara Occidental y en los campos de refugiados" saharauis en Argelia.

El pasado viernes, el rey Mohamed VI consideró ante el Parlamento marroquí que la situación actual es "difícil".

"La cuestión del Sahara se ha tenido que enfrentar este año a grandes desafíos que hemos podido resolver gracias a la fuerza de nuestra posición y a la legitimidad de nuestra causa. Pero no deberíamos (...) ceder a un optimismo beato", dijo el rey.

"En lugar de esperar los ataques de nuestros adversarios para replicar, más bien habría que obligarlos a pasar a la defensiva", agregó.

Para la investigadora Khadija Mohsen-Finan, quien redactó una tesis sobre el Sáhara, el tema de los Derechos Humanos "inevitablemente volverá a estar sobre el tapete, a más tardar en abril", cuando se vuelva a hablar de prolongar el mandato de la Minurso.

La mejor respuesta de Marruecos sería "acelerar el proceso de reformas", en particular su programa de "regionalización", declaró el investigador Mustapha Naimi, un exmiembro del oficial Consejo Real consultivo sobre asuntos del Sahara (Corcas).

Para Khadija Mohsen-Finan, Marruecos tiene que "darle un nuevo contenido a la autonomía", que tome en cuenta las aspiraciones de la población y "las riquezas que hay para repartir".

No obstante, Mustapha Naimi juzga improbable que se avance en el plano diplomático en esta oportunidad.

Esta es la primera misión de Ross desde que el Consejo de Seguridad de la ONU renovara la pasada primavera el mandato de la Minurso, presente en la región desde 1991.

Marruecos había solicitado el año pasado que Ross fuera reemplazado.

La semana pasada, un enviado del Frente Polisario solicitó a la ONU una mayor "determinación" sobre la prolongada disputa.

El Frente Polisario ya se alzó en armas contra Marruecos , tras la ocupación del territorio por parte de Rabat durante la Marcha Verde de 1975, hasta el acuerdo de alto el fuego de 1991.