18 abril, 2013

Londres. AFP. Decenas de miles dieron su último adiós ayer a la ex primera ministra Margaret Thatcher (1978-1990) , figura tan ineludible como controvertida de la historia moderna británica, en un funeral militar que culminó con una misa en la catedral de San Pablo.

La reina Isabel II de Inglaterra encabezó el selecto grupo de 2.300 invitados, entre los que también hubo representantes de 170 países –aunque solo 11 jefes de Gobierno y 17 ministros de Relaciones Exteriores– que asistieron a la ceremonia religiosa en recuerdo de la inquilina de Downing Street fallecida el 8 de abril a los 87 años.

Eterna polémica. La sobriedad de la misa contrastó con la pompa de la procesión fúnebre del edificio del Parlamento a la catedral, con una muchedumbre congregada en las calles de Londres. Una minoría lanzó abucheos y gritos de “¡Maggie, basura!”

El costo del funeral de ayer, evaluado por la prensa hasta en 10 millones de libras (15,3 millones de dólares u 11,7 millones de euros), fue uno de los temas que generó más polémica entre sus detractores, cuando los británicos están sometidos a un duro plan de ajuste y austeridad económicos.