Presidente Martinelli prometió dar marcha atrás con polémica legislación

 27 octubre, 2012
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Panamá. AFP. Con un mensaje en Twitter, escrito durante su gira por Asia, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, prometió ayer derogar la ley que autoriza la venta de tierras en la Zona Libre de Colón tras otro día de protestas con más de una decena de heridos y 200 arrestos por violentos disturbios y saqueos en la capital.

Policías antimotines lanzaron gas lacrimógeno a grupos que saquearon comercios cerca del Congreso, donde poco antes el poderoso sindicato de la construcción, Suntracs, hizo una protesta contra la ley que autoriza la venta de tierras de la zona franca.

Decenas de encapuchados respondieron con piedras y otros objetos contra almacenes y automóviles cerca de la sede legislativa y el Tribunal de Elecciones. En otros puntos del país, incluido Colón, hubo bloqueos viales y marchas, mostró la televisión local.

Cargando televisores, equipos de sonido, cocinas, ropa y licor, los saqueadores corrían por las calles en la céntrica plaza 5 de Mayo y en la avenida central de la capital panameña. Tras más de media hora de caos, la Policía, fuertemente armada, intervino y realizó detenciones en masa.

Por la mañana, las principales avenidas de la ciudad de Panamá parecían un gran estacionamiento vehicular, con grupos de obreros adscritos a sindicatos cerrando las vías más importantes.

Los incidentes en la capital dejaron cinco heridos, entre manifestantes y policías, y unos 200 detenidos; en tanto que en Colón, 80 km al norte, hubo otros seis heridos y 15 detenidos, detalló la Policía.

Las protestas, iniciadas hace una semana cuando Martinelli sancionó la ley, han dejado como saldo, hasta el momento, tres personas muertas (incluido un niño de 10 años) y más de medio centenar de heridos.

La Zona Libre de Colón, considerada la más importante del mundo luego de Hong Kong, alberga más de 3.000 empresas, genera 30.000 empleos directos y aportes al fisco de $100 millones anuales, indica su Asociación de Usuarios.

Fracasó plan. Ante el malestar, Martinelli, quien vuela de regreso de una gira por Asia, anunció ayer, por medio de su cuenta de Twitter, que el Gobierno aprobará “un proyecto de ley derogando en todas sus partes la ley y sin excepciones”.

La “ley buscaba lo mejor para Colón, pero tuvo poca aceptación. Procederemos a su derogación definitiva. Queremos paz y tranquilidad para todos”, puso en Twitter.

Sin embargo, los dirigentes de los sectores civiles y gremiales que mantienen paralizada la ciudad de Colón, respondieron que seguirán la protesta hasta que Martinelli firme la derogación.

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, señaló que su Gobierno vigila la convulsión panameña por si se interrumpe el paso por la carretera Interamericana Sur como en febrero pasado en protestas de los trabajadores mineros.

En esa ocasión, los bloqueos dejaron a unos 270 costarricenses varados en suelo panameño.

Antes, en julio del 2010, otra protesta de trabajadores bananeros en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, también cerró el paso.

Para la jornada de ayer, grupos indígenas anunciaron cortes en la vía Interamericana “en solidaridad con la lucha colonense”.

“De momento se mantiene el paso”, dijo Chinchilla, quien agregó que Martinelli dio garantías para respetar el clamor popular.