La Unión Africana y la Unión Europea condenan acciones de alzados en armas

 26 marzo, 2013

Bangui. EFE. El líder de la coalición rebelde Séléka que se hizo con el poder en la República Centroafricana (RC), Michel Djotodia , anunció ayer la convocatoria de elecciones generales en un plazo de tres años, en un primer mensaje dirigido a la nación.

Djotodia también oficializó su autoproclamación como nuevo presidente de la República, que ya adelantó él mismo ayer, tras la toma de la capital, Bangui, y la huida del derrocado jefe del Estado, François Bozizé , a Camerún.

El nuevo dirigente centroafricano justificó la opción militar para acabar con el régimen de Bozize, al acusarlo de no cumplir con sus compromisos en el marco de los acuerdos de paz de Libreville, firmados el pasado enero en esa ciudad entre el Gobierno y Séléka. Estos tratados contemplaban, entre otros, la integración de combatientes rebeldes en el Ejército centroafricano, la liberación de varios presos políticos y el pago a los milicianos sublevados que optaran por el desarme.

“Frente a esta situación y ante la imposibilidad de obligarlo a volver a entrar en razón, no teníamos más remedio que el uso de las armas para forzarlo a dejar el poder”, argumentó Djotodia.

El líder golpista aseguró que convocará elecciones generales en un plazo de tres años y anunció la disolución de la Asamblea Nacional, del Gobierno y la suspensión de la Constitución del país.

También decretó un toque de queda, que estará vigente de las 7:00 p. m. hora local a las 6:00 a. m. hora local, para garantizar la seguridad en la capital.

Asimismo, el autoproclamado presidente confirmó al primer ministro, Nicolás Changai, en su cargo para formar un nuevo Ejecutivo de transición y adelantó que se creará un Consejo Nacional de Transición, sin dar más detalle.

“Mis prioridades –agregó– entran en el marco de los acuerdos de paz de Libreville y, en particular, son la pacificación del país, la reforma de la Administración y de los servicios de seguridad, y la reactivación de la economía nacional”.

Como parte de la condena internacional a lo sucedido en la RC, la Unión Africana impuso sanciones contra los líderes de Séléka, como la prohibición de viajar y el bloqueo de activos.

En esa línea, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, calificó ayer de “inaceptable” el golpe de Estado, mientras Francia, la antigua metrópoli, reprobó el “recurso a la fuerza” que llevó los rebeldes al poder.