25 febrero, 2013

Brasil. AFP. La Iglesia católica latinoamericana se ha mantenido “viva y dinámica” ante un estancamiento en Europa, y por ello tiene mucho que ofrecer al nuevo papado, declaró ayer el cardenal brasileño Raymundo Damasceno Assis, presidente de la Conferencia de Obispos de Brasil (CNBB).

“La Iglesia en América Latina vive un momento muy especial, de entusiasmo misionero muy grande, que va al encuentro de las personas, en las periferias de las ciudades, en nuestras comunidades”, dijo Damasceno en una entrevista.

La Iglesia latinoamericana está llevando un “suplemento de vida” a la Iglesia en Europa, “que vive un proceso de secularización muy fuerte y sufre una crisis de vocaciones religiosas”, añadió el cardenal.

Damasceno, de 76 años y que viajará hoy a Roma para despedir a Benedicto XVI, donde permanecerá hasta la elección de un nuevo papa, es uno de los 118 cardenales que integran la lista de posibles sucesores del Papa.

El presidente de los obispos brasileños consideró “fundamental” que el nuevo papa sea una persona “con experiencia pastoral, abierto al diálogo con el mundo contemporáneo y sensible a los problemas sociales” que el planeta enfrenta hoy.

El origen de la edad del nuevo pontífice no deben ser criterios definitivos, advirtió. “La Iglesia latinoamericana tendrá su influencia”, pero eso “no significa que tenga que ser un papa de origen latinoamericano o caribeño”, expresó el arzobispo de 76 años de edad.