Líderes y dirigentes sostendrán reunión durante este martes para fijar fecha y detalles de la conferencia que en primera instancia está planeada para el 23 de noviembre

 5 noviembre, 2013

Ginebra

 Lakhdar Brahimi, emisario especial de la ONU, llego este lunes a Damasco en el marco de una gira regional durante la cual espera recabar apoyo para la conferencia de paz Ginebra 2.
Lakhdar Brahimi, emisario especial de la ONU, llego este lunes a Damasco en el marco de una gira regional durante la cual espera recabar apoyo para la conferencia de paz Ginebra 2.

El emisario internacional Lakhdar Brahimi y altos dirigentes rusos y estadounidenses se reunieron este martes en Ginebra, en un nuevo intento de fijar una fecha para la conferencia internacional de paz para Siria.

Brahimi, emisario especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Liga Árabe para Siria, abrió hoy la reunión, en la que también participan los viceministros rusos de Relaciones Exteriores Mijail Bogdanov y Guenady Gatilov y la subsecretaria de Estado norteamericana Wendy Sherman.

Por la tarde, la reunión se ampliará a los representantes de China, Francia y Gran Bretaña, miembros permanentes con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La ONU anunció también que había decidido invitar a esta reunión a los países fronterizos con Siria, es decir Irak, Jordania, Líbano y Turquía, además de un delegado de la ONU y otro de la Liga Árabe.

Washington, Moscú y la ONU tratan, no sin dificultades, de reunir en Ginebra una conferencia internacional con la participación del régimen y de la oposición para encontrar una solución política al conflicto sirio.

El conflicto sirio ha dejado desde marzo de 2011 más de 120.000 muertos, según organizaciones no gubernamentales.

Este martes, las delegaciones conversarán de las modalidades de la conferencia de paz sobre Siria e intentarán abordar detalles de su desarrollo. La fecha del 23 de noviembre, que algunas fuentes diplomáticas han mencionado, no ha sido confirmada oficialmente.

La semana pasada, tras una gira en la región y una visita a Damasco, donde se reunió brevemente con el presidente sirio Bashar al-Asad, Brahimi había deseado que la conferencia de paz denominada Ginebra II se celebre "en las semanas que viene y no el año que viene". Brahimi había indicado que se anunciaría una fecha definitiva "en los próximos días".

El secretario General de la ONU es el encargado de lanzar las invitaciones para esta conferencia.

La oposición, muy dividida sobre su participación, reclama garantías para que la conferencia de Ginebra II aboque en la salida de Asad, lo que el régimen rechaza.

"No iremos a Ginebra para entregar el poder como quieren (...) algunos opositores en el exterior", declaró el lunes ministro de Información sirio, Omran al Zohbi.

El emir de Catar, que apoya a la oposición al régimen, dijo este martes que no se podía aceptar llevar a cabo "negociaciones incondicionales".

Brahimi había afirmado el 1°. de noviembre en Damasco que la conferencia de paz internacional Ginebra II no tendrá lugar si la oposición no participa en ella.

Otro desacuerdo es la posible participación de Irán.

Para Rusia, Teherán debe ser invitado."Todos aquellos que tienen una influencia en la situación deben necesariamente ser invitados a la conferencia. Esto incluye a todos los vecinos de Siria, incluye a casi todos los países del Golfo Pérsico, no sólo a los países árabes, sino también a Irán", declaró este martes el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

Irán mantiene relaciones estrechas con el presidente sirio Bashar al Asad y es sospechoso de armar a las milicias del Hezbolá libanés que han luchado junto a las tropas del régimen sirio.