6 mayo, 2012
 Dibujo de la sesión ayer donde aparece Jaled Cheij Mohamed (der.). | AP.
Dibujo de la sesión ayer donde aparece Jaled Cheij Mohamed (der.). | AP.

Guantánamo, Cuba. AFP. El juicio contra los cinco acusados de organizar los ataques del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos tuvo ayer un inicio caótico, luego que uno de los detenidos clamó ante la audiencia: “Ustedes van a matarnos”, rompiendo el silencio que estos hombres se habían impuesto.

“Acaso ya no nos vean más”, dijo el yemenita Ramzi ben al-Chaiba al juez militar James Pohl. “Van a matarnos y después dirán que nos suicidamos”, agregó, protestando por “la manera” en que él y los otros cuatro acusados son tratados.

Un poco más temprano, David Nevin, abogado del presunto cerebro de los atentados, Jaled Cheij Mohamed, kuwaití de 47 años, anunció que su cliente seguro se mantendría en silencio “porque tiene profundas preocupaciones por la imparcialidad del proceso”.

Además de al-Chaiba y Mohammed, comparecen ante el tribunal militar en la base de Guantánamo , en territorio cubano, el pakistaní Alí Abd al-Aziz Alí, alias Mohamed al-Baluchi, y los saudíes Walid ben-Atach y Mustafá al-Husaui.

Los cinco son acusados de ser responsables de elaborar y ejecutar los atentados del 11 de setiembre en Nueva York, Washington y Shanksville (Pensilvania, noreste), que mataron a 2.976 personas y podrían recibir la pena capital.

Se trata de la primera vez que aparecen en público, luego de más de tres años. El presidente estadounidense Barack Obama quería que el juicio fuera en Manhattan, cerca de donde se erigían las Torres Gemelas, pero fue impedido por la oposición republicana en el Congreso. Algunas autoridades creen que los tribunales de Guantánamo son “injustos” y representan una “justicia de segundo plano”, algo nefasto para la imagen de EE. UU. en el extranjero e internamente.