6 abril, 2013

Washington. EFE. La pequeña isla de Guam, situada en el Pacífico occidental, se ha convertido en un enclave defensivo fundamental para Estados Unidos, después de que Corea del Norte, en su reciente escalada de amenazas, lo convirtiera en uno de los potenciales objetivos de sus misiles.

Territorio español desde el siglo XVI hasta la guerra hispano-estadounidense de 1898, la isla de Guam, en el archipiélago de las Marianas, es hoy un territorio no autónomo de EE. UU. con un área aproximada de 549 km² y 160.000 habitantes.

Pero, por encima de todo, “es una base de operaciones crucial para tropas, barcos, aviones y apoyo logístico ante cualquier posible crisis, incluidas misiones humanitarias y de combate” , destacó J.D. Gordon, exvocero de la Flota del Pacífico.

La isla alberga dos importantes bases militares estadounidenses y la base aérea de Andersen, que acoge un gran almacén de abastecimiento y es sede de los bombarderos estratégicos B-52 y de los Global Hawk.

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