Estados Unidos no ha podido confirmar la presencia de Abu Bakr al Baghdadi entre los yihadistas que el sábado fueron bombardeados por la coalición internacional

 9 noviembre, 2014

Bagdad

Las autoridades de Irak investigan si el líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Baghdadi, murió en un ataque aéreo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.
Las autoridades de Irak investigan si el líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Baghdadi, murió en un ataque aéreo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

Las autoridades de Irak estaban investigando este domingo si el líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Baghdadi, murió en un ataque aéreo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

"Hasta ahora no hay información disponible", dijo un alto responsable de los servicios de inteligencia de Irak.

Washington no pudo confirmar por el momento la presencia del líder del EI entre los yihadistas que el sábado fueron blanco de los ataques aéreos de la coalición en el norte del país.

Los canales de televisión árabes afirmaron que Baghdadi resultó herido o quizás murió en los bombardeos. Pero el Comando Estadounidense para Medio Oriente (Centcom) "no pudo confirmar" si el jefe y "califa" autoproclamado del EI se encontraba en el lugar.

Según el Centcom, "aparatos de la coalición llevaron a cabo una serie de ataques aéreos en Irak contra lo que se consideró era una reunión de dirigentes del EI cerca de Mosul".

Esas operaciones militares "destruyeron un convoy de vehículos formado por diez camiones blindados del EI".

Mosul es uno de los centros neurálgicos de los yihadistas desde que la segunda ciudad de Irak cayó en sus manos en junio.

La toma de Mosul marco el inicio de una ofensiva que ha permitido a esta organización extremista sunita apoderarse de importantes áreas del país y decretar luego un califato en territorios a caballo sobre Irak y Siria.

En Siria, el régimen del presidente Bashar al Asad atacó el sábado un bastión del EI en el norte, matando a por lo menos 21 civiles y dejando un centenar de heridos, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

El ejército sirio lanzó "siete barriles de explosivos y tres obuses" contra Al Bab, una ciudad controlada por los yihadistas en la provincia de Alepo (norte), según esta ONG.

Desde la aparición de los yihadistas en Siria en 2013, el régimen de Asad había evitado enfrentarse al EI. Pero en los últimos meses, tras los ataques contra bases que dejaron centenares de soldados muertos, el ejército empezó a atacarlos en el este y el norte.

La guerra en Siria ya ha dejado más de 180.000 muertos desde 2011 y el emisario especial de la ONU, Staffan De Mistura, se encuentra en Damasco, donde se reunirá con Asad, para negociar un "plan de acción" y reactivar los esfuerzos de paz.

En Bagdad, varios atentados con coche bomba en barrios de mayoría chiita dejaron el sábado al menos 33 muertos y más de 100 heridos, según fuentes médicas y de seguridad.

La capital iraquí es regularmente blanco de estos ataques. Algunos son reivindicados por el EI, que como otros grupos radicales sunitas, consideran herejes a los chiitas.

El ejército iraquí tiene dificultades para recuperar el terreno perdido ante el EI en los últimos meses en el oeste y el norte del país, por lo que el gobierno de Bagdad recibió con satisfacción el envío estadounidense de 1.500 asesores militares adicionales aunque se trate de una decisión "tardía", según el primer ministro Haidar al Abadi.

Este despliegue duplicará la presencia militar estadounidense en el territorio iraquí pero esas tropas no están destinadas a combatir directamente contra el EI.