Al menos seis aldeas del distrito de Guzargah-e-Nurrégion, una región pobre y montañosa de la provincia de Baghlan, en el norte de Afganistán, fueron destruídas

 7 junio, 2014

Kunduz (AFP).

Cerca de 60 personas han muerto en inundaciones causadas por lluvias torrenciales caídas el viernes en el norte de Afganistán, informaron este sábado las autoridades locales.

Las inundaciones destruyeron al menos seis aldeas del distrito de Guzargah-e-Nurrégion, una región pobre y montañosa de la provincia de Baghlan, en el norte de Afganistán, declaró el gobernador local, Sultan Mohamad Ebadi.

"El impacto de la catástrofe es enorme. Hemos encontrado 59 cuerpos, pero aparecen más y el balance podría aumentar de forma considerable", añadió Mohamad.

"Hay más cuerpos bloqueados entre los escombros", dijo el jefe de la Autoridad de Gestión de Catástrofes (ANDMA) para la provincia, que dio cuenta de 58 muertos.

Noor Mohamad Guzar, jefe del distrito afectado por las inundaciones, afirmó por su parte que la catástrofe destruyó 2.000 casas, campos y mató a miles de reses.

Los habitantes de la región intentan contener las inundaciones con piedras y los equipos de rescate tratan de llegar hasta los damnificados pero las carreteras están bloqueadas, lo que dificulta el envío de ayuda.

"Nuestros equipos se encuentran en el lugar y están evaluando las pérdidas. También distribuimos raciones alimentarias y medicamentos. Pronto debería llegar más ayuda", declaró el jefe adjunto de ANDMA, Mohamad Aslam Sayas.

El jefe de la policía local, Jawed Basharat , dijo que los damnificados lo perdieron todo, refiriéndose a casas, bienes, campos, y ganado.

Este tipo de riadas repentinas son muy frecuentes durante la temporada de lluvias en el norte del país, donde suelen llevarse por delante las casas construidas de forma precaria, que no soportan el embate del agua.

Más de 19.500 familias se han visto afectadas en Afghanistán en las últimas semanas por inundaciones que provocaron la destrucción de unas 8.000 casas y mataron a 175 personas, según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).