Religioso saliente había sido denunciado por presuntamente encubrir a 15 sacerdotes acusados de pederastia

Por: Agencia AFP Hace 6 días

México. El papa Francisco aceptó este jueves la renuncia del cardenal de México Norberto Rivera y designó como sucesor al cardenal Carlos Aguiar, en un tiempo inusualmente corto que, según expertos, revela las "profundas diferencias" entre el sumo pontífice y el religioso mexicano.

Con la salida de Rivera, quien cumplió 75 años en junio alcanzando la edad límite para jubilarse, se cierra un ciclo para la Iglesia mexicana.

Fotografía de Archivo del cardenal Norberto Rivera, quien manifestó por medio de una carta que no permaneció mudo ante la violación de los derechos humanos y divinos de la iglesia. Archivo
Fotografía de Archivo del cardenal Norberto Rivera, quien manifestó por medio de una carta que no permaneció mudo ante la violación de los derechos humanos y divinos de la iglesia. Archivo

"Me llevo la satisfacción de no haber permanecido mudo ante la violación de los derechos humanos y divinos de mi madre la Iglesia", dice el cardenal en una carta difundida por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

"Lamento si, por mi posición firme, alguien se sintió ofendido y lastimado, y una vez más pido humildemente perdón a quien, aún sin querer, haya ofendido", añadió.

Rivera fue blanco de muchas críticas e incluso de una demanda judicial interpuesta en junio pasado por los exsacerdotes Alberto Athié y José Barba por presuntamente encubrir a 15 sacerdotes acusados de pederastia.

Sus acusadores sostienen que Rivera no denunció a los sacerdotes ante las autoridades judiciales mexicanas, sino únicamente ante El Vaticano.

Reportes periodísticos indican que Rivera declaró ante la fiscalía que la Iglesia denunció seis hechos delictivos, pero sin precisar de qué tipo ni el número de involucrados.

En conversación con la AFP, Athié recordó molesto que el ahora exarzobipo defendió reiteradamente de forma pública a Marcial Maciel (1920-2008), fundador de los ultraconservadores Legionarios de Cristo.

En 2006, Maciel fue conminado por El Vaticano a llevar “una vida de oración y penitencia” ante la creciente evidencia de abusos sexuales contra varios menores décadas atrás, entre ellos Barba.

Athié también acusa a Rivera de haber participado en la clausura, a pedido de Juan Pablo II, del Seminario Regional del Sureste de México, en el central estado de Puebla, donde se formaban sacerdotes en la progresista teología de la liberación.

El Papa aceptó la renuncia de Rivera, quien suele desplazarse en automóviles blindados y custodiado por guardaespaldas, tan solo seis meses después de que la presentara.

Según el experto en asuntos religiosos, Bernardo Barranco, en casos recientes de cardenales renunciantes El Vaticano ha tardado unos cinco años, en promedio, para aceptar las dimisiones.

La rápida respuesta de Francisco "refleja las profundas diferencias y hasta antagonismos que existen entre el cardenal Rivera y el Papa, que son políticos, son teológicos y son pastorales", dijo Barranco a la AFP.

Y es que Rivera proviene de la generación de obispos nombrados por Juan Pablo II, de una Iglesia "muy triunfalista, que creía que podía poseer toda la verdad", agrega el experto.

"Quiso imponer una moral católica a una sociedad cada vez más secularizada, llegó y se aferró a recetas anticuadas", añadió Barranco, coordinador editorial del libro "Norberto Rivera: El Pastor del Poder" (Ed. Grijalbo, 2017).

Durante su periodo cardenalicio, Ciudad de México aprobó la despenalización del aborto y el matrimonios igualitario. A contracorriente, el excardenal hacía lobby político para imponer sus reglas en la sociedad, además de aliarse con grupos ultraconservadores, recordó Barranco.

A diferencia del Papa Francisco, Rivera "no es un pastor que vaya a las periferias, que abrace y cargue niños, que bese ancianos, que consuele enfermos, su estilo fue más sacramental, era desde sus homilías como establecía normas y condenaba", explicó.

Se presume que Francisco dirigió a Rivera varios párrafos de un duro discurso pronunciado en la catedral capitalina en febrero de 2016.

"No pongan su confianza en los 'carros y caballos' de los faraones actuales, porque nuestra fuerza es la 'columna de fuego' que rompe dividiendo", asestó el Papa.

Aguiar, su sucesor en la influyente arquidiócesis de México, ejercía como arzobispo de Tlalnepantla y es considerado entre los purpurados más cercanos al papa Francisco.

Licenciado en Sagradas Escrituras en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma, Aguiar, de 67 años, se graduó en Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Es obispo desde 1997 y presidió las conferencias episcopales de México de 2006 a 2012 y Latinoamericana (Celam) de 2011 a 2015.

Recibió el título de cardenal en 2016 y es miembro del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, así como de la Pontificia Comisión para América Latina.