Sospechoso de 56 años es jefe regional de Los Zetas Vieja Escuela

Por: Agencia AFP Hace 3 días


Ciudad de México. Fuerzas de seguridad mexicanas capturaron este martes al presunto autor del asesinato de 72 migrantes latinoamericanos en el noreste de México en 2010 y de una activista dedicada a la búsqueda de desaparecidos en mayo, crímenes que generaron conmoción en el país y en el mundo.

La ubicación y captura del hombre identificado como Martiniano de Jesús “N” en el estado de Tamaulipas fue efectuada en conjunto por militares, la fiscalía general y la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), dijo esta última en un comunicado.

El operativo para lograr el arresto de Martiniano de Jesús Jaramillo estuvo a cargo de las fuerzas de seguridad mexicanas. Archivo LN
El operativo para lograr el arresto de Martiniano de Jesús Jaramillo estuvo a cargo de las fuerzas de seguridad mexicanas. Archivo LN

Las leyes mexicanas disponen mantener en reserva el apellido de presuntos criminales, pero medios locales identificaron al detenido como Martiniano de Jesús Jaramillo, conocido como “El Pata de Queso” y señalado como jefe regional del grupo Los Zetas Vieja Escuela, una escisión del sanguinario pero hoy debilitado cártel de Los Zetas.

“El imputado, de 56 años de edad, es identificado como jefe regional de un grupo delictivo que presuntamente coordinó el homicidio de los 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, ocurrido en el año 2010”, precisó la CNS.

Jaramillo es señalado como “generador de violencia” y responsable de coordinar a un grupo de homicidas que ejecutaron desapariciones y secuestros hace siete años en Tamaulipas, estado golpeado hasta la fecha por violentas disputas entre grupos rivales del crimen organizado.

Los Zetas asesinaron a los 72 migrantes en agosto de 2010, la gran mayoría de ellos procedentes de América Central, porque rechazaron ser reclutados por el cártel o no pudieron pagar por su libertad.

La investigación también relaciona a Jaramillo con el homicidio de la representante del colectivo de desaparecidos de San Fernando, Míriam Rodríguez, ejecutada el 10 de mayo por un grupo de hombres armados.

Se presume que su asesinato habría sido una revancha de los propios autores del secuestro y muerte de su hija en 2012, una tragedia que motivó su activismo y una pertinaz búsqueda de justicia.

La muerte de Rodríguez fue condenada públicamente por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y por Amnistía Internacional.

El presunto criminal fue detenido en un hospital y posteriormente trasladado a las oficinas de la procuraduría especializada en delincuencia organizada en Ciudad de México, indicó el comunicado.

Tamaulipas, estado fronterizo con Estados Unidos, concentra el mayor número de casos de personas desparecidas en México, con 5.563 reportes hasta octubre de 2016, según cifras de la autónoma Comisión Nacional de Derechos Humanos.

En todo el país se registran más de 30.000 desaparecidos, mientras que unas 190.000 han sido asesinadas desde finales del 2006, cuando el gobierno lanzó un polémico operativo militar antidrogas que disparó la violencia. Las cifras oficiales no aclaran, sin embargo, cuántas víctimas están relacionadas con bandas criminales.