La idea es procesarlas y reutilizarlas en este tipo de material de construcción para evitar daños al ambiente

 18 agosto, 2016
Abbas Mohajerani, catedrático de la Universidad RMIT de Australia, investiga el uso de colillas de cigarrillos en la fabricación de ladrillos desde el 2005. Los ladrillos mostrados en esta foto tienen entre un 0% y 7% de colillas de cigarrillos.
Abbas Mohajerani, catedrático de la Universidad RMIT de Australia, investiga el uso de colillas de cigarrillos en la fabricación de ladrillos desde el 2005. Los ladrillos mostrados en esta foto tienen entre un 0% y 7% de colillas de cigarrillos.

Desde hace más de diez años, Abbas Mohajerani, catedrático de la universidad australiana Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT), se mostró preocupado por los efectos nocivos de los químicos y metales pesados que se encuentran en las colillas de cigarrillos (como arsénico, níquel, cromo, cadmio), las cuales se lanzan en sitios públicos. Entonces se propuso encontrar una solución.

De sus indagaciones, Mohajerani corroboró que en el mundo se producen alrededor de seis trillones de cigarrillos al año. Estos dejan como resultado 1.2 millones de toneladas de estas molestas colillas, que tienen una pobre biodegradabilidad y pueden durar años en descomponerse.

"No estaba contento de verlas en nuestras calles, parques y ríos. Quise encontrar una salida a este problema ambiental. Empecé a pensar sobre diferentes maneras de reciclar estos desechos. En el 2005, vino a mi mente que usarlas (las colillas de cigarrillos) en ladrillos cocidos de arcilla podía ser el mejor método para atrapar e inmovilizar los químicos", explicó a La Nación el ingeniero civil, quien justamente en el 2005 inició su investigación y ha supervisado a más de diez estudiantes quienes han participado en el estudio, que aún continúa.

Las colillas de cigarrillo tardan años en descomponerse.
Las colillas de cigarrillo tardan años en descomponerse.

Ahorro de energía

La investigación se denomina -en español- Una propuesta práctica para solucionar el problema mundial de las colillas de cigarrillos: reciclarlas en ladrillos cocidos de arcilla y fue publicada en el Journal of Waste Management. Sus autores son Mohajerani, Aeslina Abdul Kadir y Luke Larobina.

¿Cuál es su planteamiento? Incluir al menos un 1% de colillas de cigarrillo en la fabricación de ladrillos.

De acuerdo con el estudio, solo una pequeña porción de ladrillos se tendría que confeccionar con estos desechos e incluso así habría un impacto positivo sobre el ambiente.

El usar las colillas no generaría contaminación, pues para elaborar los ladrillos se lleva a cabo un procedimiento especial. Por ejemplo, en el artículo se explica que las colillas se desinfectan a una temperatura de 105 grados Celsius durante 24 horas y se colocan en bolsas plásticas selladas.

El catedrático indicó que la calidad de los ladrillos -aquellos hechos con un 1% de las colillas- es muy similar a la de los ladrillos comunes y, según el porcentaje de colillas que se añada, se puede ahorrar hasta un 58% de la energía que se utiliza al cocer los ladrillos.

Durante la investigación, se realizaron varias pruebas con diversos porcentajes de colillas incorporadas en la mezcla para hacer los ladrillos.
Durante la investigación, se realizaron varias pruebas con diversos porcentajes de colillas incorporadas en la mezcla para hacer los ladrillos.

"El estimado de energía de cocción que se ahorra al incorporar solo un 1% de colillas de cigarrillos a los ladrillos es de aproximadamente 9%", expresó.

El profesor mencionó que esto es muy significativo, si se considera que la producción de los ladrillos tarda usualmente más de 20 horas y que el consumo de energía durante el calentamiento y cocción sobrepasa los 1.000 grados Celsius.

Con base en los cálculos de los investigadores, si todo fabricante de ladrillos en el orbe produjera un 2.5% de sus ladrillos con un 1% de colillas de cigarrillos, en teoría, todas las colillas producidas en el mundo podrían reciclarse.

Por otro lado, el análisis también permitió ver que los ladrillos hechos de estos desechos eran más ligeros, con una menor conductividad térmica que los ladrillos normales.

"Los ladrillos hechos de colillas de cigarrillos son un material potencial de construcción ligera y sus usos y propiedades pueden variar dependiendo de la cantidad de colillas de cigarrillos incorporada. Pueden servir de soporte o no y algunas de las propiedades se pueden mejorar con la incorporación de colillas de cigarrillos, incluyendo una reducción de la conductividad térmica", explica el artículo publicado por los investigadores.

La mezcla de la izquierda tiene agua y barro, mientras que la de la derecha tiene agua, barro y las colillas de cigarrillos.
La mezcla de la izquierda tiene agua y barro, mientras que la de la derecha tiene agua, barro y las colillas de cigarrillos.

Consultado sobre cómo podría llevarse a cabo su propuesta y de dónde saldrían las colillas para hacer los ladrillos, Mohajerani dijo que en Australia, Europa, Estados Unidos y Canadá existen contenedores que se instalan en la vía pública para reciclar este tipo de material.

Para él, los sistemas de manejo de las colillas deben extenderse por todo el mundo, concluyó.