20 noviembre, 2013

Londres

El sínodo general de la Iglesia anglicana de Inglaterra abrió este miércoles la puerta a la ordenación de mujeres obispos al apoyar unas propuestas que podrían ser aprobadas definitivamente en el 2014.

El proyecto, que había sido rechazado en noviembre de 2012, recibió 378 votos a favor, 8 en contra y 25 abstenciones.

"Todavía no debemos abrir botellas de champaña, o de la bebida con la que vayamos a celebrarlo, porque tenemos que trabajar juntos hasta el final", dijo el arzobispo de York, John Sentamu.

"Apoyo enérgicamente la ordenación de mujeres como obispos y espero que la Iglesia de Inglaterra dé este paso clave para garantizar su lugar como una Iglesia moderna en contacto con nuestra sociedad", declaró el primer ministro británico David Cameron poco antes de la adopción del proyecto.

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby (der.), asiste a la reunión del Sínodo general de la Iglesia de Inglaterra. El órgano legislativo de la Iglesia aprobó hoy un documento que prevé establecer la figura de un mediador que dialogará con aquellas diócesis reacias a ser dirigidas por una mujer.
El arzobispo de Canterbury, Justin Welby (der.), asiste a la reunión del Sínodo general de la Iglesia de Inglaterra. El órgano legislativo de la Iglesia aprobó hoy un documento que prevé establecer la figura de un mediador que dialogará con aquellas diócesis reacias a ser dirigidas por una mujer.

Entre las propuestas aprobadas está la de nombrar un mediador para arreglar cualquier problema cuando la autoridad de las mujeres obispos sea cuestionada por el clero tradicionalista. Además, se tomarían medidas disciplinarias contra el clero que no cooperase con el mediador.

Este nuevo proyecto, presentado por el obispo de Rochester, James Langstaff, podría recibir su sanción definitiva en julio o noviembre del 2014, en un nuevo sínodo general.

Eran necesarios dos tercios de cada uno de los estamentos participantes en el sínodo -obispos, clero y laicos- para la aprobación.

En noviembre del 2012, el proyecto fue avalado por obispos y clero, pero topó con la resistencia de los laicos.

Desde entonces, la Iglesia de Inglaterra se vio sometida a presiones desde la política y el público en general para revisar su postura.

Sobre todo desde que la Iglesia anglicana de Gales -si bien la Iglesia anglicana nació en Inglaterra, sus zonas de influencia tienen autonomía- decidió autorizar la ordenación de mujeres obispos en setiembre, después de que lo hicieran también Escocia e Irlanda del Norte.

El arzobispo de Gales, Barry Morgan, estimó entonces que "no tenía ningún sentido desde el punto de vista teológico" no permitir la ordenación de mujeres en el episcopado si ya podían ser sacerdotes y diáconos.

Uno de los partidarios más fervientes de la medida en el seno de la Iglesia inglesa, el obispo de Rochester, James Langstaff, saludó la decisión de este miércoles pero alertó que no hay que caer en la "complacencia".

"Aunque estamos muy animados (...), no es una razón para la complacencia, hay mucho trabajo que hacer" antes de los sínodos generales de 2014, dijo en conferencia de prensa.

Langstaff dijo que es posible que haya gente que este miércoles votó a favor que lo hicieran solo para dar continuidad al proceso pero que podrían oponerse en el momento definitivo.

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