21 septiembre, 2015
Policías húngaros vigilan el flujo de migrantes
Policías húngaros vigilan el flujo de migrantes

Budapest

El parlamento húngaro aprobó, este lunes, con una mayoría de dos tercios la ampliación de los poderes del ejército y la policía para impedir la entrada de migrantes en la frontera, que admite incluso el uso de armas.

La ley, que había sido presentada por el gobierno del primer ministro populista Viktor Orban, fue aprobada por 151 votos contra 12, con 27 abstenciones.

La nueva legislación permite aumentar el contingente de soldados y policías desplegados en las fronteras y autoriza, bajo algunas condiciones, que los agentes abran fuego contra los migrantes, a condición de que los tiros no sean mortales.

La nueva legislación, se aprueba después de que este mes Hungría catalogara como un crimen con pena de cárcel la entrada ilegal en su territorio, proyecta además la posibilidad de registrar domicilios privados donde se sospeche que hay inmigrantes escondidos.

Además, faculta también al ejército a realizar controles de identidad y detención de los migrantes.

Estas disposiciones se aplicarán en las zonas que estén declaradas "en estado de crisis debido a flujos masivos de migrantes".

Durante los debates, Orban, dijo que Europa esta "invadida" por los migrantes, que calificó como una amenaza para el modo de vida del continente.

"Nos están invadiendo. No están golpeando a nuestra puerta, se están tirando encima", declaró el dirigente populista ante el Parlamento.

"Nuestras fronteras están en peligro. Nuestro modo de vida basado en el respeto a la ley está en peligro. Hungría y toda Europa están en peligro", destacó Orban, dos días antes de la cumbre europea para resolver la crisis de los migrantes.

Se estima que unos 225.000 migrantes han transitado por el país desde principios de año, que se ha convertido en el punto de entrada de los refugiados que buscan llegar a Europa occidental desde los Balcanes.

Budapest levantó una alambrada en los 175 kilómetros de la frontera con Serbia y anunció que hará lo mismo en los límites con Rumanía y Croacia.

"Europa no solo abrió sus puertas, sino que lanzó invitaciones abiertas", dijo Orban, que defiende una línea dura y que ya había criticado la decisión de Alemania de relajar las condiciones para dar asilo a ciudadanos sirios.

El fin de semana miles de personas entraron en Hungría , la mayoría de ellos desde Croacia, antes de ser conducidos por las autoridades a la frontera con Austria.

"Europa es rica pero débil, esta es la peor combinación. Europa necesita ser más fuerte para defender sus fronteras", estimó el primer ministro.

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