Gobierno israelí reanudó ofensiva para responder a unos 25 cohetes disparados

 27 julio, 2014

Gaza

El Hamas aceptó finalmente una tregua de 24 horas, creando la esperanza de una pausa duradera en los combates en la Franja de Gaza al acercarse el final del Ramadán, aunque los ataques israelíes continuaban el domingo.

El humo se eleva al este de la ciudad de Gaza, después de un ataque aéreo. Según la prensa, Israel reanudó las operaciones militares.
El humo se eleva al este de la ciudad de Gaza, después de un ataque aéreo. Según la prensa, Israel reanudó las operaciones militares.

Poco antes, el ejército israelí había anunciado el final de la tregua humanitaria, que respetaba desde el sábado, y reanudó sus operaciones "por aire, mar y tierra" para responder a unos 25 cohetes disparados por el Movimiento de Resistencia Islámica (cuyo acrónimo en árabe es Hamas).

Los servicios de socorro de Gaza anunciaron la muerte de al menos nueve habitantes, incluyendo una mujer, después de la reanudación de los bombardeos israelíes en el sur y el norte del territorio, donde unos 1.500 palestinos, sobre todo civiles, murieron desde el comienzo de la operación israelí "Barrera protectora" el 8 de julio.

Al mediodía, el portavoz del Hamas, Sami Abu Zuhri, declaró: "En respuesta al pedido urgente de la ONU de controlar la situación de nuestro pueblo antes del Aid el Fitr, los movimientos de la Resistencia (palestina) aceptaron una tregua humanitaria de 24 horas".

La gran fiesta del Fitr, que marca el final del mes de ayuno de Ramadán, comenzará el lunes o el martes.

Israel no reaccionó por el momento a este anuncio y sus ataques continuaban a primeras horas de la tarde, según los periodistas de la AFP.

El sábado, el Hamas, que controla la Franja de Gaza desde 2007, continuaba exigiendo que antes de todo alto el fuego los soldados israelíes se retirasen del territorio, a donde entraron el 17.

En un comunicado, el ejército israelí afirmó que mató a 320 combatientes del Hamas desde que comenzó la guerra.

Aunque se logre una tregua duradera, persisten los desacuerdos sobre las cuestiones de fondo.

Israel, que anunció haber atacado a unos 3.600 "sitios terroristas". desde el 8 de julio, quiere llevar hasta el final su misión de localización y de neutralización de los "túneles ofensivos" construidos por el Hamas y su aliada, la Yihad Islámica.

Los túneles son utilizados para lanzar ataques contra Israel y esconder su arsenal y sus centros de operaciones. Para destruirlos, los responsables del Estado hebreo explican que deben estar en la zona.

El ejército descubrió unos 30 pasos subterráneos y precisó el domingo de mañana que había destruido al que fue utilizado por un comando del Hamas responsable de la muerte de siete soldados el 20 de julio en los combates.

Por su parte, Egipto anunció que destruyó 13 túneles que unían a la Península del Sinaí con la Franja de Gaza, que el Hamas habría utilizado para llevar combustible, armas, víveres y dinero a la Franja de Gaza.

Por su parte, el Hamas plantea como condición el levantamiento del bloqueo impuesto desde 2006 por Israel, que asfixia a la economía de este territorio de 362 km2 donde se hacinan 1,8 millones de personas, cuya vida cotidiana depende en buena medida de la ayuda humanitaria.

Sin embargo, la presión internacional sobre los beligerantes es fuerte. El sábado, el secretario de Estado norteamericano John Kerry, así como los ministros de Relaciones Exteriores de varios países, les pidieron que prolongasen en 24 horas la tregua que observaron el sábado.

Este domingo, el canciller francés Laurent Fabius exigió "urgentemente un alto el fuego real y la apertura de negociaciones".

Pero el gobierno israelí también debe tomar en cuenta a la opinión pública del país, muy sensible a la amenaza que significan los túneles y los cohetes del Hamas. Según una encuesta publicada el domingo por la radio militar, 85,6% de los israelíes se oponen a un alto el fuego, contra 9,7% que piensan que los combates deben cesar.

Más de 1.050 palestinos murieron en Gaza, en su gran mayoría civiles, desde el lanzamiento de la operación "Barrera Protectora", según los servicios de urgencia locales. Unos 6.000 más sufrieron heridas.

Con las últimas bajas sube a 43 el total de soldados israelíes muertos en los últimos nueve días. Dos civiles israelíes y un obrero agrícola tailandés también fallecieron a causa de los cohetes palestinos.