Las autoridades estadounidenses investigan la implicación de otras posibles “personas de interés” en el doble atentado del maratón de Boston

 28 abril, 2013

Washington (AFP). Las autoridades estadounidenses investigan la implicación de otras posibles “personas de interés” en el doble atentado del maratón de Boston, declaró el domingo el jefe de la comisión de investigación de la Cámara de Representantes del país, Mike Rogers.

“Hay todavía personas de interés en Estados Unidos con las que el FBI desearía conversar”, afirmó Mike Rogers, presidente republicano del Comité de Inteligencia de la Cámara, al programa This Week de la cadena ABC, sin precisar el número de personas.

Las autoridades judiciales identificaron a dos hermanos, Tamerlan y Djokhar Tsarnaev, como los presuntos autores del doble atentado que costó la vida a 3 personas y dejó más de 260 heridos el 15 de abril, cerca de la línea de meta de la maratón de Boston.

Tamerlan, de 26 años, murió el 19 de abril, tras una persecución policial. Su hermano, de 19 años, está detenido en el centro médico de una prisión federal a dónde fue transferido el viernes desde el hospital de Boston en el que había sido admitido tras su arresto.

Las declaraciones de Rogers se producen después de que la CNN informara que las autoridades rusas habían sometido a escuchas telefónicas a la madre de los hermanos -Zoubeïdat Tsarnaev- y grabado una conversación telefónica en la que hablaba de la yihad en 2011.

Los rusos habrían transmitido sólo recientemente esos datos a sus homólogos estadounidenses, según informaciones de la cadena estadounidense.

Un alto responsable del país confirmó la información, pero declinó precisar el nombre de la persona con la que la madre de los Tsarnaev estaba hablando.

Por su parte, al ser interrogado sobre esta cuestión el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, rechazó mencionar la investigación, indicando que se encontraba “en curso”.

Según los reportes de prensa, las autoridades rusas habían advertido a Estados Unidos que Zoubeïdat Tsarnaev y su hijo mayor se encontraban en una lista negra de terroristas que debían ser vigilados.