Primer ministro dice que resolución es una forma de ‘disuasión eficaz’

 5 octubre, 2012
 Soldados turcos fueron desplegados ayer en la población de Akcakale, en la frontera con Siria, como parte de las acciones militares de Ankara. | AFP
Soldados turcos fueron desplegados ayer en la población de Akcakale, en la frontera con Siria, como parte de las acciones militares de Ankara. | AFP

Akcakale, Turquía. AFP. Turquía obtuvo ayer luz ver de su Parlamento para continuar las represalias militares contra Siria al día siguiente del bombardeo contra la localidad fronteriza de Akcakale (sureste), pero aseguró que no desea la guerra con su vecino.

Tras varias horas de debates a puertas cerradas, la Asamblea Nacional turca, en la cual el partido del primer ministro Recep Tayyip Erdogan dispone de amplia mayoría, autorizó formalmente al Gobierno a llevar a cabo operaciones militares en Siria en nombre de la “seguridad nacional”.

Erdogan intentó, no obstante, tranquilizar a los que ven en esta autorización el riesgo de una peligrosa escalada militar y afirmó que Turquía no tiene como meta declarar la guerra a Siria.

“Todo lo que queremos en esta región es la paz y la seguridad. Esa es nuestra intención. No tenemos la intención de desencadenar una guerra con Siria”, declaró Erdogan en Ankara durante una conferencia de prensa conjunta con el vicepresidente primero iraní, Mohamad Reza Rahimi.

El primer ministro destacó el rol disuasivo de la resolución votada por el Parlamento y consideró que “una de las mejores formas de evitar una guerra es una disuasión eficaz”.

El vice primer ministro turco, Besir Atalay, subrayó –por su parte– que Siria admitió la responsabilidad de los disparos del miércoles, por los que murieron cinco civiles turcos, y se disculpó. “La parte siria admitió lo que había hecho y pidió disculpas”, manifestó.

En tanto, el embajador sirio ante la ONU, Bashar Jaafari, afirmó que Siria “no busca una escalada con ninguno de sus vecinos, incluido Turquía”.

Estas declaraciones ocurrieron cuando el Ejército turco procedió ayer por la mañana, luego de la respuesta al incidente de la víspera, a una nueva serie de disparos de artillería contra posiciones del Ejército sirio en los alrededores del puesto fronterizo sirio de Tall al- Abyad, justo frente de Akcabale.

Según una fuente de seguridad local, los bombardeos se interrumpieron por la mañana. Pero podrían reanudarse en cualquier momento “si es necesario”, advirtió un responsable turco.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), la respuesta militar turca, dirigida principalmente contra Rasm al Ghazal, cerca de Tall al-Abyad, provocó la muerte “a varios soldados sirios”.

El incidente de Akcakale fue condenado por Estados Unidos y por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) OTAN, que mostraron una solidaridad inquebrantable con Ankara, uno de sus miembros.

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