3 mayo, 2013

Guatemala. ACAN-EFE. El Gobierno de Guatemala decretó ayer estado de sitio en cuatro municipios del país, para controlar la violencia desatada en esa región por las protestas en contra de las operaciones de una mina de capital canadiense.

La medida, que suspende las garantías constitucionales en dichas comunidades, la decretó el presidente Otto Pérez Molina, luego de que el lunes pobladores de Santa María Xalapán, en el departamento de Jalapa, retuvieron durante varias horas a 23 policías y les quitaron sus armas de fuego.

En el rescate de los agentes, calificado por las autoridades como un “secuestro”, murió un policía y otros ocho resultaron heridos.

Pérez Molina explicó en rueda de prensa que los municipios afectados con el estado de sitio durante 30 días son Jalapa y Mataquescuintla (Jalapa), y San Rafael Las Flores y Casillas (Santa Rosa).

Los pobladores protestan en contra de la mina San Rafael, en el departamento de Santa Rosa y subsidiaria de la canadiense Tahoe Resources , cuyas operaciones fueron autorizadas por el Gobierno, a pesar de la oposición de los vecinos.

Pérez Molina exteriorizó que ya se ha detenido a diez personas en relación con los hechos de violencia de los últimos días, y que del total de capturas, siete han sido en el municipio de Casillas, en el departamento de Santa Rosa.