20 febrero, 2013

Lisboa. AFP y EFE. La multinacional suiza Nestlé y la brasileña JBS retiraron ayer del mercado varios productos precocidos a causa del escándalo provocado por el uso fraudulento de carne de caballo, que afecta a varios países europeos.

La medida se tomó luego de que las naciones de la Unión Europea se pusieran de acuerdo, el viernes, para realizar unos 2.250 análisis a la carne de alimentos empacados.

Hasta ayer se habían retirado no solo platos precocidos de venta en supermercados, sino también platos distribuidos a hoteles, restaurantes o cafés en Francia, Portugal, España, Italia, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Bélgica.

Según declaró el responsable de Comunicación de Nestlé en Portugal, António Carvalho, se ha eliminado de la venta alimentos cuyo contenido de carne equina era mayor al 1%, lo cual supone “adulteración o grave negligencia”, según las autoridades.

Sin embargo, la medida “no se debe a un problema de seguridad alimentaria, porque la carne de caballo es perfectamente consumible por los humanos, sino una cuestión de fraude en el etiquetado”, indicó Carvalho.

Como parte de la investigación, la Justicia francesa allanó ayer la empresa Spanghero, sobre la que pesan sospechas de hallarse en el centro del escándalo, pese a que el Gobierno galo la autorizó a que siga produciendo carne molida, salchichas y platos cocinados.