Presidente francés llegó acompañado del primer ministro, Manuel Valls, y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

 11 enero, 2015

París

El presidente de Francia, François Hollande, participó este domingo en una ceremonia celebrada en la gran sinagoga de París en recuerdo de las víctimas de los atentados yihadistas registrados esta semana en el país.

El jefe de Estado francés llegó a la sinagoga acompañado del primer ministro, Manuel Valls, y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, todos ellos recibidos entre aplausos.

El presidente del Consistorio Central Judio de Francia, Joel Mergui; el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu; el presidente francés, Francois Hollande, y el primer ministro francés, Manuel Valls asistir a una ceremonia en la Gran Sinagoga en París.
El presidente del Consistorio Central Judio de Francia, Joel Mergui; el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu; el presidente francés, Francois Hollande, y el primer ministro francés, Manuel Valls asistir a una ceremonia en la Gran Sinagoga en París.

Netanyahu, declaró que aprecia la "posición muy firme" del presidente francés François Hollande contra el "nuevo antisemitismo" y el "terrorismo".

En su discurso también recalcó que "nuestro enemigo común es el islam radical" y "no el "islam normal". Dirigiéndose a los judíos, les dijo que "tienen el derecho de vivir en seguridad donde elijan", "en particular en Francia".

Hollande, Valls y Netanyahu, habían participado horas antes, junto a cerca de medio centenar de jefes de Estado y de Gobierno y más de un millón de personas, en una histórica manifestación que reivindicó en París la libertad de expresión y condenó el extremismo terrorista.

Diecisiete velas, una por cada fallecido, fueron alumbradas en el interior del templo, en el que según el diario "Le Figaro" había cerca de 5.000 personas.

Doce de las víctimas fallecieron en el ataque el miércoles contra la revista "Charlie Hebdo", a las que se sumaron la policía municipal asesinada el jueves en París y las cuatro personas de confesión judía que murieron en una de las dos tomas de rehenes del jueves, en las que fueron abatidos los tres secuestradores.

El diario "Yediot Aharonot" informó que los restos de esas cuatro últimas víctimas, Yohan Cohen, Philippe Barham, Yoav Hattab y François-Michel Saada, que murieron en el supermercado de productos judíos, serán trasladados a Israel y sepultados el martes en una ceremonia oficial.

Cohen, de 23 años y descrito por sus amigos como alguien que jamás se enfadaba, trabajaba en el "Hyper Cacher" desde hace un año y compaginaba ese trabajo con sus estudios, recuerda "Le Nouvel Observateur" en su edición digital.

Las otras tres víctimas eran clientes que fueron sorprendidos en el local en el momento del ataque.

Braham, de unos cuarenta años de edad y comercial en una empresa de consultoría informática; Hattab, de 22 años e hijo del gran rabino de Túnez, y Saada, jubilado de unos sesenta años y padre de dos hijos que viven en Israel.