Miles de personas atiborraban las carreteras en busca de sitios seguros

 7 septiembre
Daños causados por el paso del huracán Irma por la isla franco holandesa de San Martín, la madrugada de este jueves.
Daños causados por el paso del huracán Irma por la isla franco holandesa de San Martín, la madrugada de este jueves.

Puerto Príncipe y Miami

El poderoso huracán Irma golpeaba este jueves con violencia el Caribe, destruyendo a su paso casas, forzando la evacuación de miles de personas y dejando al menos 12 muertos en San Martín, Barbuda, las Islas Vírgenes Estadounidenses y Puerto Rico, mientras se encamina hacia el estado norteamericano de Florida, donde se presagiaba una tragedia

Cerca de un millón de personas recibieron órdenes de abandonar áreas costeras de Florida y Georgia, en la mayor evacuación masiva en Estados Unidos en 12 años.

"Será realmente devastador", anticipó el jueves el director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), Brock Long. "Todo el sureste de Estados Unidos debe protegerse".

Se esperaba que Florida enfrente los fuertes vientos de Irma a partir de la noche de este viernes, con olas de hasta casi ocho metros, según los meteorólogos.

La fuerza de los huracanes se mide por medio de la escala Saffir-Simpson.
La fuerza de los huracanes se mide por medio de la escala Saffir-Simpson.

Con ráfagas de viento de hasta 295 km/h, este huracán de categoría 5 -la más alta- arrasó pequeñas islas caribeñas como San Martín, donde el 60% de las viviendas quedaron inhabitables.

Cientos de kilómetros hacia el oeste, Florida se preparaba para la acometida, donde Irma podría azotar el área metropolitana de Miami, donde viven 6 millones de personas, para luego castigar toda la costa del estado en el Atlántico y avanzar hacia Georgia y Carolina del Sur.

"Tómenlo en serio, porque va en serio", dijo el mayor Jeremy DeHart, oficial meteorológico de la Reserva de la Fuerza Aérea, que voló a través del vórtice de Irma a 3.000 metros de altura.

La carrera por huir se convirtió este jueves en una pesadilla para muchas de las más de medio millón de personas que recibieron la orden de abandonar el sur de Florida.

Los viajes por lo general breves se convirtieron en travesías de todo un día en las saturadas carreteras en medio de una búsqueda constante de gasolina y hospedaje. Los boletos para vuelos que salgan de Florida también escasearon.

Mari y Neal Michaud subieron a sus dos hijos y su perro en su pequeña camioneta y salieron de su casa cerca de Cocoa Beach aproximadamente a las 10 a. m., con destino a unas vacaciones improvisadas a Washington, D.C.

Usando la aplicación de su celular y realizando llamadas en busca de gasolina durante el camino, finalmente llegaron a una tienda de abarrotes que contaba con gasolina cerca de cinco horas después.

Su viaje de 96,5 kilómetros por la carretera Interestatal 95 debería haber durado una hora, afirmó Mari Michaud.

"No había gasolina y es un embotellamiento. Gente parada a los lados de la carretera", agregó. "Había un clima de 33 grados centígrados afuera y niños pequeños en el césped al lado de la carretera. Nadie puede ayudarles".

El Centro Nacional de Huracanes emitió avisos preventivos por el huracán para los Cayos y sectores del sur de Florida, incluyendo parte del área metropolitana de Miami, donde habitan seis millones de personas. Fue el primero de quizá muchos avisos y alertas a lo largo de la costa sureste de Estados Unidos para los próximos días mientras los meteorólogos advierten de que el meteoro podría impactar en cualquier lugar entre Florida y Carolina del Norte.

Viaje destructor por el Caribe. Para el jueves en la tarde, el huracán se encontraba aún al norte de la República Dominicana y de Haití, donde las autoridades reportaron algunas inundaciones y daños a construcciones, sin ningún fallecimiento. Fuertes olas desbarataron una docena de viviendas en la comunidad pesquera dominicana de Nagua, pero los equipos de trabajadores indicaron que todos los residentes se fueron antes de que llegara la tormenta.

Alrededor de un millón de personas se quedaron sin electricidad en Puerto Rico después del paso del meteoro, y casi la mitad de los hospitales de la isla estaban usando generadores de emergencia. No se informó de víctimas.

La isla franco-holandesa de San Martín era una de las más devastadas por el fenómeno meteorológico. "Parece como si una podadora gigante hubiera descendido del cielo y pasado por la isla", explicó Marilou Rohan, una vecina afectada, a la cadena NOS.

"Las casas fueron aplastadas. Las personas no tienen esperanza, se les ve en los ojos", añadió Rohan, desde ese territorio conocido por sus playas paradisíacas.

Las autoridades francesas confirmaron cuatro fallecidos en San Martín y 50 heridos. Del lado holandés, hubo al menos un muerto.

En las Islas Vírgenes de Estados Unidos murieron otras cuatro personas, según anunciaron el jueves autoridades locales.

En Puerto Rico, las autoridades confirmaron el deceso de dos personas luego del paso de Irma.

Irma dejó una décima víctima fatal en Barbuda, una isla de 1.600 habitantes que, según su primer ministro, Gaston Browne, quedó "totalmente devastada".

"Para quienes no crean en el cambio climático, esperamos que cambien de opinión cuando vean esos desastres naturales", subrayó.

Irma llegó a generar vientos de 295 km/h durante más de 33 horas, un récord desde que comenzó el monitoreo por satélites en los años 1970.

Las fuertes rachas arrancaron techos, aplastaron contenedores de embarcaciones y dejaron escombros por todas partes. Aeropuertos, puertos y líneas telefónicas estaban fuera de servicio.

La tormenta se dirigía a Bahamas con vientos de 280 km/h, según el último boletín del Centro Nacional de Huracane.

La Cruz Roja Internacional informó que Irma ha afectado a 1,2 millones de personas, pero que la cifra podría elevarse a 26 millones.

Situación inédita. El primer ministro francés, Edouard Philippe, describió el desastre como "inimaginable y sin precedentes".

Su gobierno envió más de 100.000 raciones de combate, mientras Holanda se apresura a proveer de comida y agua a 40.000 personas.

Francia también trata de establecer un puente aéreo para llevar ayuda a las islas afectadas y evacuar a los heridos, según explicó la ministra francesa de Ultramar, Annick Girardin, quien llegó el jueves junto a 150 socorristas a Guadalupe, que sirve como base de operaciones.

Reino Unido desbloqueó 35 millones de euros y envió dos navíos militares para auxiliar.

En Puerto Rico, unos 1,5 millones de personas estaban sin electricidad, mientras ríos se salían de sus cauces en el centro y norte de la isla. El gobernador Ricardo Rossello activó la Guardia Nacional y abrió albergues para 62.000 personas.

Las islas británicas Turcas y Caicos también están en el camino de Irma, lo cual obligó a evacuar algunas.

"Un número importante de personas que vive en áreas muy bajas resulta muy vulnerable", explicó a la BBC el gobernador de este archipiélago, John Freeman, quien confirmó el desalojo de turistas extranjeros.

República Dominicana y Haití sintieron igualmente los estragos de Irma el jueves. La Defensa Civil de Cuba decretó el máximo nivel de alerta en siete de sus 15 provincias, de las cuales también fueron evacuados 10.000 turistas.

Tras Irma, el Caribe se enfrentará a la furia de otros dos huracanes: José y Katia.

Información actualizada a las 10:20 p.m. de este jueves.

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