El grupo rebelde, que surgió de un levantamiento campesino el 27 de mayo de 1964 y que hoy cuenta con unos 8.000 combatientes, negocia en medio del fuego un acuerdo con el gobierno de Juan Manuel Santos

 27 mayo, 2014
Representantes de la guerrilla de las FARC conmemoraron este martes el 50 aniversario de esa organización guerrillera.
Representantes de la guerrilla de las FARC conmemoraron este martes el 50 aniversario de esa organización guerrillera.

Bogotá

A 50 años de su surgimiento en Colombia, las FARC sueñan con acordar una "paz efectiva" en las negociaciones en Cuba, pese a la exigencia "arrogante" del poder para que se rindan y sometan, dijo el máximo líder de la guerrilla Timoleón Jiménez.

En un video difundido desde la selva este martes con motivo del aniversario de su fundación, Jiménez justificó la lucha insurgente y afirmó que la misma continuará lo que sea "necesario si la oligarquía insiste de nuevo en impedir la paz".

Sin embargo, "estamos La Habana porque soñamos con una paz efectiva", sostuvo el líder rebelde de 55 años, un exuniversitario formado en Rusia, en uniforme de combate y con su característica barba entrecana recortada.

El grupo rebelde, que surgió de un levantamiento campesino el 27 de mayo de 1964 y que hoy cuenta con unos 8.000 combatientes, negocia en medio del fuego un acuerdo con el gobierno de Juan Manuel Santos para cerrar un conflicto de medio siglo con millones de víctimas.

Jiménez reiteró que los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no están dialogando porque se "consideren vencidos, ni por temor a la extinción".

"Estamos allí, porque entendemos, por encima de la soberbia y la imponencia gubernamentales, que nada está definido en la lucha de clases e intereses en pugna en Colombia", expresó.

Jiménez, también conocido como 'Timochenko', indicó que las FARC son "consecuencia de una declaración de guerra total por parte de la oligarquía colombiana y la Casa Blanca", y agregó que 50 años después todavía enfrentan las ofensivas militares.

"El presidente Santos acusaba a sus fanáticos opositores de ultraderecha, de querer asesinar las esperanzas de paz del pueblo colombiano. Como si todos los días no estuviera ordenando intensificar las operaciones militares y los bombardeos, en su afán por matar a los máximos líderes de la insurgencia con la que dialoga en La Habana", señaló.

Jiménez reprochó la exigencia para su "rendición y sometimiento" en lugar de aceptar cualquier modificación del régimen político.

"Siempre hemos dicho que el camino de la reconciliación y reconstrucción nacional, pasa por el desmonte de la política de odios y aniquilamiento implementada desde los más altos cargos del Estado", añadió.