16 enero, 2013

París. AFP. Francia dice que lleva a cabo en Mali una “guerra contra el terrorismo”, fórmula que evita designar con precisión a un enemigo complejo, compuesto por varios grupos de intereses diversos, y mantener cierta incertidumbre con respecto al porvenir de un país al borde del abismo.

Francia solo tiene “por objetivo la lucha contra el terrorismo”, dijo el sábado el presidente François Hollande. Es una “ guerra contra el terrorismo”, insistió el titular de Defensa, Jean-Yves Le Drian.

Pero los grupos armados que ocupan desde mediados del 2012 el norte de Mali están lejos de ser homogéneos y de tener los mismos objetivos, recuerdan especialistas.

“Hay verdaderos yihadistas, tuaregs independentistas que luchan desde fines de los años 70 contra el Estado central, traficantes de drogas y de armas, muchos jóvenes que no tienen perspectivas de empleo, grupos que cuestionan los caciquismos tradicionales malienses...”, enumera Jean-Yves Moisseron, del Instituto francés de Investigación para el Desarrollo (IRD).

Para el tunecino Allaya Allani, especialista de los movimientos islamistas del Magreg, los yihadistas de al-Qaeda pretenden, ante todo crear, una zona de tensión permanente en el Sahel. El otro gran grupo, Ansar Dine, tiene en su interior rivalidades personales y tribales muy complejas.

Otro problema es la imprecisión que rodea los objetivos a largo plazo. El Gobierno maliense –cuya legitimidad es frágil dado que no ha habido elecciones desde el golpe de Estado de marzo de 2012– “no tiene visión global” del porvenir del país, considera Allani y se ignora su posición sobre las reivindicaciones autonomistas de los tuaregs.

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