Equipo de especialistas indagó siete lugares cerca de Damasco y en el norte del país donde se uso gas sarín a gran escala

 30 septiembre, 2013

Damasco

Bachar al Asad dice que respetará acuerdos. Foto tomada este jueves durante una entrevista con la cadena de televisión Fox News en Damasco.
Bachar al Asad dice que respetará acuerdos. Foto tomada este jueves durante una entrevista con la cadena de televisión Fox News en Damasco.
Según los expertos, Siria posee más de 1.000 toneladas de armas químicas

Los inspectores de las Naciones Unidas finalizaron este lunes su investigación sobre la supuesta utilización de armas químicas en Siria y abandonaron el país hoy, un día antes de la llegada a Damasco de 20 expertos de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) encargada de destruir el arsenal químico del régimen.

El presidente de Siria, Bashar al-Asad, aseguró que su país acatará la resolución de la ONU, según la cual su régimen debe entregar sus armas químicas para que sean destruidas, bajo supervisión de la OPAQ.

Esta resolución supone un importante avance diplomático desde el comienzo del conflicto sirio que, según datos de la ONU, ya dejó más de 100.000 muertos.

Sin embargo, podrían generarse nuevas tensiones entre rusos y occidentales en el Consejo de Seguridad, con el inicio este lunes del estudio de un proyecto de declaración para pedir a Damasco que facilite a las agencias humanitarias de la ONU el acceso hasta la población.

El equipo de seis expertos de la ONU, dirigido por Aake Sellström, finalizó su investigación sobre el uso de armas químicas en siete lugares cerca de Damasco y en el norte del país, donde el régimen y la oposición denunciaron ataques químicos.

Según la ONU, estos inspectores "recibieron documentos y muestras y realizaron entrevistas", y deben entregar su informe antes de finales de octubre.

Expertos de la ONU se encuentran en Siria en donde investigan al menos siete zonas donde se podría haber perpetrado ataque con armas químicas.
Expertos de la ONU se encuentran en Siria en donde investigan al menos siete zonas donde se podría haber perpetrado ataque con armas químicas.

Los expertos ya establecieron en un informe anterior que durante el ataque del 21 de agosto cometido cerca de Damasco se utilizó gas sarín a gran escala, lo que provocó una indignación mundial y llevó a varios países, con Estados Unidos a la cabeza, a prever una acción militar de castigo.

Según Washington, este ataque dejó más de 1.500 muertos.

El martes, 20 expertos de la OPAQ llegarán a Damasco para examinar la lista de lugares de producción y almacenamiento de armas químicas que el régimen sirio entregó a la organización el pasado 19 de septiembre, en el marco de un acuerdo ruso-estadounidense sobre el desarme químico del país antes de mediados de 2014.

"En estos momentos, no tenemos ningún motivo para dudar de las informaciones suministradas por el régimen sirio", señaló un responsable de la OPAQ el domingo en La Haya, sede de la organización.

Según los expertos, Siria posee más de 1.000 toneladas de armas químicas (sarín, gas mostaza).