Desde su base temporal en Japón, las aeronaves podrán vigilar fácilmente varias zonas de Asia continental, como los sitios nucleares de Corea del Norte, o bien objetivos en el mar, como aquellas áreas disputadas por China y otros países

 30 mayo, 2014
 La Fuerza Aérea de EE.UU. ha desplegado dos de los aviones Global Hawk a Japón por primera vez en la última semana de potenciar los esfuerzos de los militares para controlar las actividades nucleares en Corea del Norte.
La Fuerza Aérea de EE.UU. ha desplegado dos de los aviones Global Hawk a Japón por primera vez en la última semana de potenciar los esfuerzos de los militares para controlar las actividades nucleares en Corea del Norte.

Japón.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos desplegó la semana pasada dos de sus más avanzados aviones teledirigidos de vigilancia de largo recorrido a una base estadounidense en el norte de Japón, lo que mejorará su capacidad para vigilar las actividades nucleares de Corea del Norte y las operaciones navales de China.

El despliegue de los drones Global Hawk a Japón, un aliado clave de Estados Unidos, busca demostrar el compromiso de Washington con la seguridad en Asia como parte del nuevo equilibrio de fuerzas en el Pacífico. Es probable que los nuevos drones inquieten a China y Corea del Norte, que han estado trabajando para mejorar sus propias flotas de aviones no tripulados.

El comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Japón, el teniente general Sam Angelella, dijo este viernes que los dos drones permanecerán ahí hasta octubre, cuando haya terminado la temporada de tifones en la base regular de ambos drones, en la isla de Guam, en el Pacífico.

Se esperan rotaciones similares de Guam a Misawa en el futuro, aunque Angelella dijo que no hay planes firmes. Se negó a hacer declaraciones sobre las misiones específicas que realizarán los aviones no tripulados, pero recalcó que las capacidades del Global Hawk " son bien conocidas ".

Los drones son importantes porque pueden realizar misiones muy largas, sin verse limitados a la fatiga de los pilotos. Son capaces de volar a un máximo de 60.000 pies (18.300 metros) y pueden rondar algún sitio de interés en particular durante 24 horas o más.

Desde su base temporal en Japón, las aeronaves podrán vigilar fácilmente varias zonas de Asia continental, como los sitios nucleares de Corea del Norte, o bien objetivos en el mar, como aquellas áreas disputadas por China y otros países.