En estos momentos la oposición se jacta de estar en la recta final de su lucha contra el gobierno interino instaurado después de la reciente destitución de la primera ministra Yingluck Shinawatra

 15 mayo, 2014

Bangkok

El ejército tailandés amenazó este jueves con intervenir en la crisis, después de la muerte de tres manifestantes en un ataque con granada en Bangkok.

"Si continúa la violencia, los militares deberán quizá salir para restaurar la paz y el orden", dijo el poderoso jefe del ejército tailandés, Prayuth Chan-O-Cha, en un comunicado oficial.

Precisó que sus tropas "podrían tener que recurrir a la fuerza para resolver la situación", horas después de que la comisión electoral pidiese el aplazamiento de las legislativas del 20 de julio debido a los disturbios.

Después de semanas de relativa calma, en estos momentos la oposición se jacta de estar en la recta final de su lucha contra el gobierno interino instaurado después de la reciente destitución de la primera ministra Yingluck Shinawatra.

Los Camisas Rojas, un movimiento que agrupa a los partidarios del gobierno, que son muchos entre la población rural del norte del país, advierten a la oposición de un peligro de guerra civil si se empeña en intentar derrocar al Ejecutivo.

Y este jueves las declaraciones de la comisión electoral no hicieron más que agravar la situación. El secretario general de la comisión, Puchong Nutrawong, hizo el llamamiento poco después de que un grupo de manifestantes entrara por la fuerza en el edificio donde se celebraba una reunión entre este organismo y el gobierno sobre los comicios.

La justicia destituyó este miércoles por abuso de poder a la primera ministra Yingluck Shinawatra.
La justicia destituyó este miércoles por abuso de poder a la primera ministra Yingluck Shinawatra.

El secretario estima que se podrían celebrar elecciones como mucho en agosto y aún así "quizá sea todavía pronto" porque "no puede haber comicios si los manifestantes no están de acuerdo".

Los manifestantes no sólo están en contra de estas legislativas sino que acampan frente a la sede del gobierno y piden el nombramiento de un primer ministro "neutral", ya que no reconocen al interino Niwattumrong Boonsongpaisan, cercano a Yingluck. Todo ello suscita dudas sobre sus intenciones democráticas.

Según los analistas, los manifestantes están apoyados por las élites monárquicas de Tailandia , que consideran el "clan Shinawatra", ganador de todas las elecciones legislativas desde 2001, una amenaza para la Casa Real.

Tailandia ha sufrido 18 golpes de Estado desde 1932, cuando se instauró la monarquía constitucional. El último fue en 2006 contra el primer ministro Thaksin Shinawatra, hermano de Yingluck.

Los opositores acusaban a Yingluck de ser una marioneta de su hermano, que vive en el exilio.

Hasta ahora el ejército tailandés ha evitado intervenir, a pesar de que los manifestantes siembran el caos desde hace meses ocupando ministerios y edificios públicos.

Las tres nuevas víctimas de este jueves elevan a 28 el número de muertos en seis meses de crisis política, que también dejaron cientos de heridos, en su mayoría por impacto de bala.

En el incidente de este jueves, dos granadas M79 fueron lanzadas sobre las tres de la mañana contra un campamento de manifestantes cerca del Monumento a la Democracia, uno de los puntos en los que los opositores mantienen sus protestas. Tras esto hubo disparos.

"La primera víctima es un manifestante que dormía en el Monumento a la Democracia. La segunda es un guardia que murió víctima de las heridas de bala recibidas", declaró a la AFP Wallop Prathummuang, un funcionario de policía.

El centro de atención médica Erawan precisó que hubo otro muerto y 23 heridos.