Mano dura en pos del éxito

 11 julio, 2014
Eileen Ford fundó la agencia de modelos en 1946. En la empresa, contó siempre con el apoyo de su esposo. Llegaron a registrar ganancias de $40 millones anuales en la década de 1990. | AP
Eileen Ford fundó la agencia de modelos en 1946. En la empresa, contó siempre con el apoyo de su esposo. Llegaron a registrar ganancias de $40 millones anuales en la década de 1990. | AP

Nueva York, EE. UU. AP Eileen Ford, quien moldeó los estándares de belleza de una generación y lanzó las carreras de Candice Bergen, Lauren Hutton, Jane Fonda y muchas otras modelos, falleció el 9 de julio, a los 92 años.

En un comunicado divulgado por la agencia Ford, se habló de ella como “ un ícono de la industria y una pionera” .

Ford era conocida por su dureza y su espectacular ojo para identificar el talento. Siempre exigió el más elevado nivel de profesionalismo de las modelos, a quienes imponía una dieta estricta. También era sabido que despedía sin contemplaciones a aquellas que se iban de fiesta hasta altas horas de la noche.

Su disciplina llevó a la agencia hasta la cima en ese campo e hizo millonarios a Ford y a su esposo Jerry, quien estaba a cargo de las finanzas de la compañía.

“Creo que nuestro éxito se debió a la energía de Eileen y a su aspereza y, hasta cierto punto, a lo cómoda que se sentía con la confrontación. Siempre le gustó decirle a la gente qué hacer”, aseguró Jerry Ford al diario USA Today en 1997.

La típica modelo de su agencia era alta, delgada, a menudo rubia, con los ojos separados y el cuello largo. No le temblaba la voz para rechazar a las aspirantes de menos de 1,70 metros de estatura.

El estilo de Ford cambió muy poco con los años y más bien estableció un estándar para esa industria. La altura y la delgadez siguen siendo primordiales, aunque ella desdeñaba a las “chicas esqueléticas”. Estaba convencida de que el carisma de una modelo era tan importante como su físico, y se jactaba de su habilidad para detectar personalidades exitosas. “Veo a chicas que sé, con absoluta certeza, que serán estrellas del modelaje en cuestión de semanas, y siempre acierto” .

Para la fotografía de moda de alta costura, decía, un busto grande es descalificador porque la cámara agrega kilos y las curvas distraen. “El pecho es terriblemente prejudicial” , había dicho a The New York Times en 1967.

Pese a su dureza, Ford sentía una responsabilidad maternal para con sus modelos, al punto de que ofrecía a las más jóvenes su apartamento en la parte este de Nueva York para que vivieran allí.

“Las modelos son un negocio, y deben tratarse a sí mismas como un negocio”, manifestó la ejecutiva de modelos al periódico Toronto Star en 1988. Y añadió: “Eso significa que deben cuidar de sí mismas y renunciar a todos los placeres de la juventud” .

La agencia Ford continuó creciendo en los años 70, cuando comenzó a representar a niños, incluida Brooke Shields, y a modelos hombres.

Para entonces, ya Christie Brinkley, Jane Fonda, Ali MacGraw, Candice Bergen, Beverly Johnson y Suzy Parker habían pasado por ahí.

Ford estudió psicología y ocasionalmente modeló. Su hija Katie la sucedió como directora ejecutiva en 1995, pero se retiró luego de que la compañía fuera adquirida por el banco de inversiones Stone Tower Equity Partners.