22 febrero

La Habana

Disidentes cubanos organizaron el miércoles la entrega de un premio al secretario general de la OEA, Luis Almagro, para reconocer su lucha por los derechos humanos en Cuba y Venezuela, pero las autoridades de la Isla le negaron la visa de entrada al país.

Una decena de opositores se dieron cita en la casa donde vivía el fallecido Oswaldo Payá para otorgar el galardón a Almagro, quien lo aceptó, pero no pudo estar presente debido a que el Gobierno no autorizó la entrega del documento de viaje. Asimismo, según expresó el funcionario en una carta a Rosa María Payá, hija del activista, el Gobierno le manifestó su "asombro" por su involucramiento en actividades "anticubanas".

Payá encabezó el mitin en el cual estuvieron presentes diplomáticos de Estados Unidos, República Checa y Suecia.

El galardón y su entrega constituían un punto de atención de los observadores internacionales tras un par de años de decrecimiento de la actividad de la oposición en la Isla en momentos en que hay expectativas sobre qué política desarrollará el presidente estadounidense, Donald Trump, luego de prometer que revisará el deshielo iniciado en 2014 por su predecesor Barack Obama.

"Esperamos un apoyo coherente de todas las democracias del mundo al derecho a decidir de los cubanos y sí esperamos demostraciones, reacciones y respuestas ante esta agresión del régimen a nuestros invitados internacionales", dijo Payá —cuyo padre falleció en un accidente automovilístico en julio de 2012— a periodistas durante el mitin.

Además de mencionar a Almagro, Payá hizo referencia al expresidente mexicano Felipe Calderón y a la exministra chilena Mariana Aylwin, a quienes también se les negó la visa para realizar el viaje.

No se reportaron incidentes en durante la actividad.

Cuba suele acusar a los disidentes de recibir dinero y orientaciones de grupos de Estados Unidos interesados en destruir a la revolución en el marco de una hostilidad de más de cinco décadas.

En su carta a Payá, Almagro señaló que el único interés que tiene la Organización de Estados Americanos (OEA) "es y será facilitar el acercamiento de Cuba a los valores y principios del sistema interamericano" en términos de defensa de la democracia y respeto de los derechos humanos. Además aseguró que no busca evaluar la política interna en la Isla y que su "única preocupación adicional es garantizar que no exista ninguna forma de represión ni represalia alguna sobre los organizadores del evento".

Almagro señaló que las autoridades consulares cubanas le informaron de que su ingreso a Cuba sería
Almagro señaló que las autoridades consulares cubanas le informaron de que su ingreso a Cuba sería "negado".

El gobierno de Raúl Castro defendió la decisión de no concedeer una visa a Almagro. "La embajada manifiesta que a nuestro país le asiste el derecho soberano de decidir sobre el ingreso al territorio nacional de ciudadanos extranjeros y a defenderse de este tipo de actos injerencistas dirigidos a subvertir el orden jurídico vigente en Cuba. La conducta de nuestras autoridades ha sido transparente e intachable", señaló una declaración.

Cuba no participa en la OEA desde 1962, tras su viraje al socialismo. El Gobierno de La Habana critica constantemente al organismo por considerar que es un instrumento de Estados Unidos para presionar a los países que no sigan las políticas de la conveniencia de Washington.

En el 2009 se anuló la suspensión impuesta al país antillano, pero este se enfocó en promover otros organismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

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