Exmandatario guatemalteco acusado de la muerte de 1.770 indígenas

 25 enero, 2013

Ciudad de Guatemala (AFP). Un grupo de parlamentarios españoles que verifica la situación de los derechos humanos en Guatemala, consideró hoy que el exdictador guatemalteco Efraín Ríos Montt debe ser juzgado por el genocidio perpetrado contra comunidades indígenas durante su gobierno de facto.

“Lo que oímos del fiscal es suficiente evidencia para que se les envíe a un juicio”, dijo en conferencia de prensa el diputado Iñaki Anasagasti, del Partido Nacionalista Vasco, quien presenció el martes una audiencia en que la Fiscalía pidió a un juez abrir proceso contra Ríos Montt y otro militar.

El próximo lunes, el juez, Miguel Angel Vásquez, anunciará si abre un juicio contra Ríos Montt, acusado de ser autor intelectual de la matanza de unos 1.770 indígenas mayas ixiles ocurrida en el departamento de Quiché (norte) durante su mandato de facto (1982-83).

Aunque aclaró que su opinión no debe considerarse una injerencia, Anasagasti señaló que no procesar al ex dictador sería “un retroceso” para la justicia en Guatemala.

La delegación que visitó este país centroamericano estuvo integrada también por los diputados Josep Nuet (Izquierda Plural), Marisol Pérez (Partido Socialista Obrero Español) y Carles Campuzano (Convergencia I Unión), así como el senador Dionisio García (Partido Popular).

Los diputados arribaron el lunes a Guatemala para conocer la situación de los derechos humanos en este país y antes de regresar a España señalaron que “la situación, lejos de empeorar, va a mejorar. Nos vamos pensando que el camino no es hacia atrás”, explicó Anasagasti, como jefe de delegación.

“Lo que se está haciendo es para evitar que eso (las muertes violentas) ya no ocurra más, porque aquí en una época determinada hubo genocidio y por eso los familiares tienen derecho a saber qué pasó con sus seres queridos”, afirmó Anasagasti al iniciar la visita.

Guatemala vivió una guerra civil que se prolongó desde 1960 hasta 1996, con un saldo de 200.000 muertos y desaparecidos, según un informe de la ONU.