El Secretario de la ONU y el jefe de la diplomacia de EE. UU., John Kerry, viajaron a Egipto en busca de un cese al fuego

 22 julio, 2014
El Secretario de Estados Unidos, John Kerry (segundo a la izq) se reunió este martes con el jefe de la delegación de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi (der.) en la capital egipcia de El Cairo.
El Secretario de Estados Unidos, John Kerry (segundo a la izq) se reunió este martes con el jefe de la delegación de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi (der.) en la capital egipcia de El Cairo.

Gaza.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, intentaban arrancar este martes un alto el fuego entre Israel y Hamás tras dos semanas de bombardeos israelíes en Gaza, que han dejado más de 600 palestinos muertos.

Kerry se reunió este martes en El Cairo con Ban y el presidente de Egipto, Abdel Fatah al Sisi, cuyo país es el mediador tradicional entre Israel y los palestinos.

Ban viajará este martes a Israel y a Cisjordania ocupada, donde se reunirá por la tarde con el primer ministro Benjamin Netanyahu, para intentar alcanzar una tregua en un conflicto en el que también han muerto 27 soldados y dos civiles israelíes.

Sin embargo, el ejército de Israel continuará sus operaciones militares aéreas y terrestres en la Franja de Gaza, controlada por los islamistas de Hamás, para detener los lanzamientos de cohetes contra su territorio.

"Vamos a continuar esta operación en la lucha contra el terrorismo", aseguró Peter Lerner, portavoz del ejército.

El ministro israelí de Economía, Naftali Bennett, se dijo contrario a un cese el fuego. "Pagamos un alto precio y no vamos a hacer el trabajo a medias", dijo.

El presidente palestino Mahmud Abas y el jefe del Hamás Jaled Mechaal pidieron el lunes desde Doha el fin de "la agresión israelí" contra el enclave palestino y el levantamiento del bloqueo impuesto a Gaza desde 2006.

En El Cairo, Kerry defendió los esfuerzos legítimos y adecuados de su aliado israelí para protegerse contra los disparos de cohetes palestinos.

Sin embargo, expresó también su "profunda preocupación" sobre la situación de los civiles en la Franja de Gaza, las principales víctimas del conflicto.

En la imagen, una columna de humo se desprende tras un ataque aéreo israelí contra un edificio de apartamentos en Gaza.
En la imagen, una columna de humo se desprende tras un ataque aéreo israelí contra un edificio de apartamentos en Gaza.

El secretario de Estado norteamericano prometió $47 millones de ayuda humanitaria a los civiles de este enclave de 362 km2, donde viven en la miseria 1,8 millones de habitantes, es decir, una de las densidades de población más elevadas del mundo.

"La violencia debe cesar, debe cesar de inmediato. Lo que hemos visto los últimos días es inaceptable", dijo por su parte Ban Ki-moon, antes de su llegada prevista a Israel este martes.

Al menos 20 palestinos murieron hoy, cuando se cumplen dos semanas de las operaciones israelíes. Entre las víctimas de la jornada víctimas figuran cinco miembros de una misma familia, una mujer embarazada y una niña de 4 años.

Desde que empezó la ofensiva israelí en Gaza, el 8 de julio, han fallecido cerca de 609 palestinos y otros 3.700 han resultado heridos.

Del lado israelí, 27 soldados han muerto desde el inicio de la ofensiva terrestre, el balance más alto para el ejército de Israel desde la guerra de 2006 contra el Hezbolá libanés. Dos civiles perecieron por el impacto de cohetes.

Israel anunció además el martes la muerte del soldado presuntamente secuestrado por Hamás, aunque su cuerpo no ha sido aún identificado oficialmente. Según la prensa israelí, el cuerpo o partes de sus restos mortales podría estar en manos de Hamás.

Por otra parte, el ejército israelí anunció en un comunicado que sus tropas seguían llevando a cabo una operación en "el barrio Shejaiya, conocido por su fuerte concentración de actividades terroristas".

Más de 70 palestinos, en su gran mayoría civiles, han fallecido en este barrio del norte de Gaza en bombardeos masivos de la artillería israelí.

La Liga Árabe ha tachado estos bombardeos de "masacre" y "crímenes de guerra", mientras que la ONU dijo que se trataba de una "acción atroz".

El ejército israelí se justifica acusando a su enemigo de usar a los civiles como escudos humanos, "abriendo fuego desde escuelas, hospitales y mezquitas".

Amnistía Internacional estimó que los bombardeos de instalaciones civiles "se suman a posibles crímenes de guerra que deben ser objeto urgente de una investigación internacional independiente".

La tensión aumenta también en Cisjordania ocupada tras la muerte de un palestino el lunes por la noche, y en las ciudades árabes del norte de Israel .

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