El ex jerarca explicó que dimitió por su condición de presidente hasta agosto de 2012 del Laiki, banco que será liquidado como parte del plan de rescate económico

 2 abril, 2013

Nicosia (AFP). El ministro chipriota de Finanzas, que hasta 2012 fue presidente del Banco Laiki, ahora en proceso de liquidación, dimitió hoy tras la puesta en marcha de una comisión encargada de determinar responsabilidades en la crisis bancaria que derrumbó la economía de este país de la Eurozona.

Michalis Sarris explicó su dimisión por su condición de presidente hasta agosto de 2012 del Laiki, banco que será liquidado en el marco del plan de rescate económico acordado a la isla por sus acreedores internacionales.

Sarris será reemplazado por el ministro de Trabajo, Haris Georgiadis.

El ministro dimisionario explicó su decisión porque tendrá que colaborar con la investigación para determinar las causas de la crisis bancaria durante el período en que dirigió el Banco Laiki, el segundo mayor del país.

La renuncia fue aceptada por el presidente chipriota Nicos Anastasiadis, presidente desde febrero, quien había asegurado que la investigación sobre todos los escándalos relacionados con la tormenta financiera llegaría a todos los niveles, incluida su familia y su propia persona.

El gobierno nombró la semana pasada una comisión de investigación compuesta de tres exjueces de la Corte Suprema, George Pikkis, Panayiotis Kallis y Yiannakis Constantinides.

Durante una ceremonia de juramento de los jueces, previa a la dimisión de Sarris, el presidente Anastasiadis lamentó que “una serie actos y lagunas de parte de quienes están al cargo de la gestión de la economía y del sistema bancario hayan conducido al país al borde de la quiebra, a la disolución de uno de los mayores bancos y a la pérdida de miles de millones en depósitos”.

La prensa chipriota está plagada de rumores los últimos días sobre transferencias efectuadas por los allegados de Anastasiadis, por su predecesor en el cargo, el comunista Demetris Christofias, o por otras personalidades políticas.

Chipre tendrá hasta 2018, es decir dos años más de lo inicialmente previsto, para lograr los objetivos exigidos por la troika de acreedores internacionales --Unión Europea, Banco Central Europeo y FMI-- a cambio del préstamo de 10.000 millones de euros para salvar de la quiebra a sus bancos, indicó este martes el gobierno chipriota.

Chipre tiene por tanto cinco año para lograr su objetivo de un superávit primario (sin contar los intereses de la deuda) del 4% del PIB.