5 abril, 2012

Kabul (AFP). Diez policías murieron en dos ataques perpetrados hoy en Afganistán, uno de ellos un atentado suicida en una región del norte donde habitualmente no se producen este tipo de actos, según responsables locales.

Un kamikaze atacó a un grupo de policías en Kishim, en la provincia de Badajshan, matando a dos de ellos, de los cuales uno es el comandante policial del distrito, indicó el portavoz de las autoridades provinciales, Abdul Maroof Rasekh. También resultaron heridos 18 civiles, algunos de ellos de gravedad, agregó.

Badajshan es una región donde no suele haber atentados suicidas, una de las armas preferidas de los rebeldes talibanes, poco presentes en esta zona montañosa alejada de sus principales plazas fuertes en el sur y el este.

Al oeste del país, los talibanes atacaron un puesto de seguridad aislado en la provincia de Farah, fronteriza con Irán, matando a los ocho policías que se encontraban allí, según el portavoz de las autoridades provinciales, Naqibulá Farahi.

El portavoz de los rebeldes talibanes, Qari Yusuf Ahmadi, reivindicó el ataque de Farah, afirmando que murieron los 12 policías que estaban allí.

El lunes, seis personas, entre las cuales cuatro policías, fueron envenenadas y luego ultimadas en un puesto policial de la provincia de Helmand (sur), vecina de Farah.