17 abril, 2014

Perth, Australia. AFP y AP. Los análisis recabados ayer por un minisubmarino robot , que volvió a barrer de nuevo el fondo del océano Índico, no revelaron “ninguna detección significativa” del avión Boeing 777 de Malaysia Airlines, desaparecido el 8 de marzo.

El Centro Conjunto de Coordinación de las Agencias (JACC), encargado de las operaciones de búsqueda del vuelo MH370, indicó que la nave debió interrumpir, otra vez, su misión de búsqueda.

El minisubmarino Bluefin-21, equipado con un sonar, fue desplegado la noche del martes por el buque australiano Ocean Shield.

El Bluefin-21 cuando lo alistaban para la primera inmersión. | AP
El Bluefin-21 cuando lo alistaban para la primera inmersión. | AP

Luego hubo que hacerlo subir de nuevo a la superficie por “una dificultad técnica”, agregó.

Los informes recopilados durante la primera misión, que se había iniciado en la noche del lunes y solo duró seis horas porque el aparato alcanzó su límite de profundidad (4.500 metros) y subió a la superficie, tampoco habían revelado nada, señaló el JACC.

El Bluefin-21, que tiene forma de torpedo y mide 4,93 metros, debía realizar una primera prospección de 16 horas, pero cuando el vehículo llega al límite de sus capacidades operacionales, vuelve a la superficie automáticamente.

El área en cuestión cubre unos 40 km² y se sitúa a 2.312 kilómetros al noroeste de Perth, la gran ciudad del litoral occidental de Australia.

La Marina estadounidense estima que “el barrido” de la zona llevará de seis semanas a dos meses.

El vuelo MH370 se dirigía de Kuala Lumpur a Pekín la mañana del 8 de marzo cuando desapareció de las pantallas de radar civiles una hora después de despegar de la capital malasia.

Mientras seguía la búsqueda del aparato, más de 100 parientes de los pasajeros chinos que iban en el avión de Malaysia Airlines se retiraron de una teleconferencia con funcionarios de Malasia, en señal de disgusto por la falta de comunicación con el Gobierno de ese país y por la tardanza para responder.

Los familiares se habían congregado en una sala de reuniones en un hotel en Pekín , donde Malaysia Airlines les ha facilitado alojamiento y comida.